La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la capital poblana anunció un ajuste en sus estrategias de vigilancia tras detectar que la incidencia delictiva en el transporte público ha migrado hacia nuevas rutas, principalmente en el sector norte de la ciudad.
El titular de la dependencia, Félix Pallares, informó que este cambio en el comportamiento criminal fue identificado mediante análisis de inteligencia, lo que obliga a una redistribución de los recursos policiales para neutralizar los puntos de mayor conflicto.
Para hacer frente a esta situación, se implementará una fuerza conjunta que integra a la Policía Municipal con la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano. El plan operativo contempla la cobertura de 100 puntos estratégicos en la zona urbana, donde se realizarán intervenciones aleatorias y preventivas.
El objetivo es asegurar no solo el trayecto de las unidades, sino también zonas de alta afluencia como plazas comerciales, instituciones bancarias y cajeros automáticos.
La coordinación con las fuerzas federales permitirá incrementar el número de efectivos en horarios específicos de alta incidencia, fortaleciendo la proximidad con los usuarios.
Según los reportes oficiales, esta metodología de trabajo busca ofrecer una cobertura integral en los trayectos ciudadanos, extendiendo la vigilancia al Centro Histórico y otros sectores donde la dinámica delictiva ha mostrado variaciones recientes.
Finalmente, Pallares destacó que, a pesar de los retos actuales, durante el último bimestre de 2025 se logró una reducción del 1.8 % en los robos al transporte público. Estas acciones han derivado en la detención de 12 personas presuntamente vinculadas con estos ilícitos, quienes ya enfrentan procesos legales ante las autoridades correspondientes tras ser aseguradas mediante labores de inteligencia y operativos en campo.




