Lo ocurrido en la elección del presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Puebla seguramente afectará al grupo dominante de la delegación de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).
Ahí la camarilla del presidente saliente y su antecesor, Gustavo Vargas Constantini y Héctor Alberto Sánchez Morales, respectivamente, quiere dejar sucesor a través de la planilla que encabeza Raymundo Del Valle Lafont, que todavía no se registra.
Las elecciones para renovar el Consejo Directivo de la CMIC Puebla se llevarán a cabo el lunes 16 de febrero.
La otra planilla, que se registró el viernes de la semana pasada en las oficinas centrales de la Ciudad de México, la preside un ex funcionario público de la época de Melquiades Morales Flores, José Luis Ramírez Mantilla, quien fue presidente del Colegio de Arquitectos de Puebla.
Actualmente se desempeña como vicepresidente del sector educativo de la CMIC Puebla.
Esta planilla, denominada “Liderazgo que une y construye confianza”, difícilmente puede etiquetarse como opositora, pues el arquitecto Ramírez Mantilla siempre se ha alineado a los intereses del gobierno en turno, amén de que su yerno es el actual director de Relaciones Públicas del Gobierno del estado, José Tomé Cabrera.
Con él participan José Manuel Ordóñez Andrade como secretario, Laura Elena Ramírez Hidalgo como tesorera, Eduardo Quintero Mármol, Alejandro Morales León y Eduardo García Casas como vicepresidentes.
La planilla de la continuidad, que seguramente se registrará antes del viernes, la encabeza Raymundo del Valle y tiene como integrantes a Aida Hernández Castelán como secretaria y Noé Herrera Sánchez como tesorero, así como a Anahí Romero, Alejandro Cervera, José Luis Islas, Gerardo Yáñez Porcayo, Felipe Antonio Pérez, Marco Antonio Cervantes, Roberto Mauro Zavaleta, Noé Silva Castillejos, Ricardo Fritz, Ricardo Pérez Galeana, Paúl García Pavón, Salvador Gómez Galeana y David Limón Coleote como vicepresidentes.
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Aviadores en la Universidad Tecnológica de Tehuacán
Un sector donde se requieren cambios en serio y de fondo es el de las universidades e institutos tecnológicos superiores, cuyos rectores y directores no solo han demostrado un desempeño mediocre, sino que han llevado a estas instituciones a operadores políticos sin formación académica y carentes de perfiles técnicos especializados.
En la Universidad Tecnológica de Tehuacán, donde no manda el rector, el arquitecto Rafael Honorio Delgado Sassia, sino un profesor de tiempo completo de nombre Víctor Ernesto Ramírez López, se ha tolerado la presencia de aviadores, es decir, de gente que cobra sin laborar.
Los aviadores –con cargo a la nómina de la UTT– están dedicados a la realización de trabajo político en la región, cuestión que ya ha sido puesta del conocimiento del secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, y el aún subsecretario de Educación Superior, Gonzalo Amador Juárez Uribe, sin que ninguno de los dos atienda la situación.
En el Departamento Jurídico de la Universidad aparecen en nómina nueve personas; sin embargo, solo tres laboran ahí: Miguel Ángel Ordóñez Ramírez, Romina Trujillo y Fernando Menéndez.
De los otros seis nada se conoce, salvo sus nombres y que aparecen en la nómina como Laura Sharom Montesinos Barrientos, Rafael Ángel Ledo Martínez, Juan Alfredo Hernández Ramírez, Daniel Saavedra Esparragoza, Rafael Bello Huerta y Ana Erika Gallardo Villarreal.
Todos ellos cobran con plazas de profesor de asignatura B y con sueldos netos mensuales que van de los 12 mil 111 pesos a los 14 mil 321 pesos.
Otra cosa que tampoco se explican los docentes y administrativos es por qué las decisiones de la Universidad Tecnológica de Tehuacán las toma Víctor Ernesto Ramírez, siendo que no figura en el organigrama de la institución y tiene una plaza de profesor de asignatura B, pero sin carga académica ni actividades docentes.
Aviadores de la UTT by reportero econsulta
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