“Cuando veas las barbas de tu vecino cortar…” dice el dicho… lo traigo a cuento porque los cambios en el gobierno de Alejandro Armenta tienen azorado al gabinete. Muchos temen recibir esa llamada en la que les solicitan que presenten su renuncia.
Algunos son reubicados y otros de plano se van. Hasta este lunes 26 de enero, son tres las secretarías que cambiaron de titular: Medio Ambiente, Salud y Finanzas.
¿Son todos?
Mis fuentes dicen que sí, así que todos los funcionarios de primer nivel pueden respirar y estar tranquilos… por un tiempo.
Falta el cambio en dos subsecretarías de Educación Pública y párenle de contar.
Hay cambios que tienen que ver con ajustes naturales del gobierno, hay otros por incompetencia, pero hay que decir que sí hay varios por actos de corrupción.
Pronto esos casos caerán a la luz.
El cambio que desde el año pasado se esperaba en Movilidad, pues en su momento se dijo que Silvia Tanús se iría a Gobernación. Esto ya no sucederá.
Los enroques fueron vertiginosos y de lo más comentados. Parece que los reajustes están llegando a su fin.
Se espera que el 1 de febrero, ya todos estén acomodados en donde corresponda.
Quedan pocos días.
Aparte, y con sigilo, el gobernador de Puebla guarda los casos en los que hubo actos de corrupción. No son los más, pero sí existen.
Por eso ayer, durante su rueda de prensa mañanera, el gobernador dijo que todos los días tenían que luchar contra la corrupción. De verdad se veía algo de hartazgo en el rostro por descubrir que muchos siguen en aquello de la “milpa y el moche”.
Ya saben, es el término que usa el gobernador para quienes suelen pedir dinero a cambio de contratos, por poner un ejemplo.
Lo último que puedo decirles es que nadie se va a salvar, los procesos seguirán su curso y en determinado momento se dará a conocer quién quiso o cometió actos de corrupción.
Ya verán.




