La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, negó de forma categórica que agentes de Estados Unidos participen en operativos de seguridad o detenciones en territorio mexicano, luego de versiones contradictorias sobre la captura del ciudadano canadiense Ryan Wedding, uno de los diez más buscados por el FBI.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum subrayó que no hay operaciones conjuntas en México y que su gobierno no permitiría la actuación directa de agencias extranjeras en el país. Aclaró que ha comunicado esta postura de manera expresa al presidente estadounidense, Donald Trump, en diversas conversaciones oficiales.
La mandataria explicó que el caso de Ryan Wedding no derivó de un operativo bilateral, sino de una entrega voluntaria del propio acusado en la Embajada de Estados Unidos en México. Como prueba, citó una publicación en redes sociales realizada por el propio Wedding, en la que aparece frente a la sede diplomática y asegura haber llegado “por su propio pie”.
Sheinbaum recordó que las declaraciones sobre un supuesto operativo conjunto fueron hechas por el director del FBI, Kash Patel, y desmentidas de inmediato tanto por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, como por el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson. La presidenta señaló que corresponderá al propio Patel aclarar el motivo de sus afirmaciones.
Enfatizó que la relación bilateral en materia de seguridad se basa exclusivamente en la coordinación y el intercambio de información, particularmente a través de instancias como el Comando Norte, pero sin participación operativa de agentes extranjeros en suelo nacional. Reiteró que los funcionarios estadounidenses conocen las limitaciones establecidas en la Constitución y en la Ley de Seguridad Nacional de México.
Ryan Wedding, de origen canadiense, enfrenta procesos judiciales en Estados Unidos, lo que, según la presidenta, motivó su decisión de entregarse. Sheinbaum insistió en que, pese a versiones difundidas en medios y redes sociales, no hubo detención ni acción directa de fuerzas estadounidenses en México.
Finalmente, reiteró que su gobierno mantendrá la cooperación con Estados Unidos bajo principios de respeto a la soberanía, dejando claro que cualquier colaboración se limita al intercambio de información, y no a la realización de operativos conjuntos.




