El gobernador Alejandro Armenta supervisó los avances en la pavimentación de la carretera Las Palomas–Tecomatlán, una obra estratégica del Gobierno federal encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ejecutada a través de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
Acompañado por habitantes de la región, Armenta resaltó que esta vialidad mejora la calidad de vida de las familias y cumple un compromiso directo de la presidenta Sheinbaum, quien durante su campaña en Acatlán de Osorio prometió conectar la Mixteca poblana, oaxaqueña y guerrerense.
“No es gestión de Antorcha Campesina, esta obra es de la presidenta de la República y de la cuarta transformación”, enfatizó.
El proyecto abarca desde Cuautla (Morelos) hasta Marquelia (Guerrero), pasando por Izúcar de Matamoros, Tecomatlán, Las Palomas, Chinantla y Piaxtla en Puebla. Con apoyo de maquinaria y materiales de Pemex, el Gobierno del estado complementará la conectividad de Ixcaquixtla a Tehuacán, facilitando rutas más directas hacia Oaxaca y la costa guerrerense.
“Si no pensara la presidenta con esa visión integral, quien quisiera ir a Oaxaca tendría que ir por Tehuacán”, afirmó Armenta, destacando que esta infraestructura combate la pobreza regional.
La carretera impulsará la movilidad hacia centros comerciales como el Tianguis de Huixcolotla, Tepeaca y Acatzingo, generando derrama económica y desarrollo. En el cruce de Las Palomas, el Gobierno estatal instalará un Centro Estratégico de Seguridad y Atención Turística (CESAT) para fortalecer la paz y protección en la zona.
El secretario de Infraestructura, José Manuel Contreras de los Santos, detalló que el proyecto de rehabilitación Cuautla–Marquelia suma 423 kilómetros en total, de los cuales 167.6 km corresponden a territorio poblano.
La presidenta municipal de Chinantla, María del Carmen Domínguez, reconoció la coordinación entre el gobernador Armenta y la presidenta Sheinbaum, subrayando que la vialidad beneficiará a toda la Mixteca poblana y fomentará el progreso compartido en la región.
Esta supervisión refuerza el compromiso federal y estatal por obras de impacto social que conecten comunidades marginadas, generen empleo y potencien el desarrollo económico en el sureste poblano.






