Este jueves 22 de enero inicia en Puebla el juicio oral contra José María N., alias “Chema”, señalado por la desaparición de Paulina Camargo Limón, joven de 19 años que cursaba un embarazo de aproximadamente cuatro meses y medio cuando fue vista por última vez el 25 de agosto de 2015. El proceso judicial marca una etapa decisiva en uno de los casos más emblemáticos y prolongados de desaparición en la entidad.
La primera audiencia está programada para las 16:00 horas en la Casa de Justicia ubicada en la 11 Sur, en la ciudad de Puebla. Ahí se desahogará el juicio por el delito de desaparición cometida por particulares, una acusación que permitió mantener a José María N. en prisión preventiva, pese a haber sido absuelto previamente de los delitos de homicidio y aborto.
El caso de Paulina Camargo ha atravesado un complejo y controvertido camino legal durante casi 11 años, marcado por sentencias, amparos, absoluciones y recursos que han retrasado el acceso a la justicia para su familia. La ausencia del cuerpo de la joven y de los restos del feto fue determinante para que un tribunal federal concediera un amparo y absolviera a “Chema” de homicidio, al considerar que no se podía acreditar el deceso. No obstante, la Fiscalía General del Estado (FGE) impulsó una nueva causa penal por desaparición, delito que no exige la localización del cuerpo para su acreditación.
La desaparición de Paulina Camargo
Paulina Camargo desapareció la tarde del 25 de agosto de 2015, luego de reunirse con su entonces pareja, José María N., en Plaza del Sol, en la ciudad de Puebla. De acuerdo con las investigaciones, ambos acudieron a un café y posteriormente abordaron un taxi con destino al departamento del joven, ubicado en la Unidad Habitacional La Margarita.
Cámaras de seguridad captaron el momento en que la pareja subió al vehículo, lo que se convirtió en una de las pruebas clave del caso. Ese fue el último registro en el que Paulina fue vista con vida. Días después, José María N. declaró que habían discutido y que ella se retiró sola en otro taxi, versión que más tarde fue desmentida por videograbaciones y el testimonio del conductor.
Un proceso judicial marcado por la polémica
En 2016, el entonces novio de Paulina fue detenido por proporcionar información falsa a las autoridades. En febrero de 2019, fue sentenciado a 16 años y seis meses de prisión por homicidio simple intencional y aborto. Sin embargo, tras una serie de apelaciones y amparos, en 2024 un juez federal lo absolvió de dichos delitos, al considerar inválidas diversas pruebas y al no existir un cuerpo que acreditara el homicidio.
La absolución no significó su liberación. La FGE, con el respaldo de la familia de Paulina, logró que se le procesara por desaparición cometida por particulares, delito previsto en el Código Penal de Puebla. Pese a los múltiples intentos de la defensa por obtener el sobreseimiento, los jueces determinaron que existen elementos suficientes para llevar el caso a juicio oral.
Para Rocío Limón, madre de la joven, el inicio del juicio representa una oportunidad crucial para romper con años de impunidad. “Es para romper la cadena de impunidad y para que, de una vez por todas, se presione para encontrar a mi hija y a mi nieto”, ha declarado en ocasiones previas.
Restos hallados en Veracruz y expectativa por pruebas de ADN
El arranque del juicio coincide con un nuevo capítulo en la investigación. En semanas recientes, autoridades informaron sobre el hallazgo de restos óseos en el estado de Veracruz que podrían corresponder a Paulina Camargo. Entre los indicios localizados se encuentra una mandíbula inferior con brackets, cuyas características coinciden con las que utilizaba la joven al momento de su desaparición.
Tras ser notificada, Rocío Limón acudió el 8 de junio de 2025 al Servicio Médico Forense de Xalapa, acompañada de su esposo, Rolando Camargo, y personal de la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Puebla. Actualmente, los restos se encuentran en análisis genético, y se prevé que los resultados estén disponibles entre mediados de febrero y principios de marzo.
Estos peritajes podrían convertirse en un elemento clave dentro del juicio, no solo para sustentar la acusación, sino también para esclarecer, finalmente, el paradero de Paulina Camargo y de su hijo no nacido.
Acompañamiento ciudadano y exigencia de justicia
La familia de Paulina ha convocado a un acompañamiento ciudadano pacífico durante el inicio del juicio. El llamado es a no olvidar el caso y a mantener viva la exigencia de justicia, como parte de una lucha que, más allá del ámbito legal, se ha convertido en un símbolo contra el olvido y la impunidad en Puebla.
El juicio oral que comienza este 22 de enero se perfila como la última gran batalla legal en un caso que ha marcado a la sociedad poblana y que, tras más de una década, busca respuestas definitivas.




