Mira nada más cómo empezó el año en Naucalpan, Estado de México: con un agente de policía más preocupado por llenar su bolsa que por hacer su chamba. Fue Kariana Colmenero, la famosa “Reportera Todoterreno” de TV Azteca, quien se topó con uno de estos elementos medio torcidos y lo sacó del clóset… o más bien, de la sombra del Periférico Norte.
Resulta que este agente –en genérico, porque encima ni placa quiso mostrar– le pidió a un conductor, paisano proveniente de los Yunaites con automóvil extranjero, 5 mil 200 pesos, nada más por “dejarlo pasar”. ¿La excusa? Que el carro no podía circular ese día, según él. ¿La razón real? Que el policía estaba tentado por unos billetes fáciles. Esa mordida fue tan descarada que hasta Kariana y su camarógrafo se le quedaron viendo de frente con cámara en mano.
Cuando el poli se dio cuenta de que lo estaban grabando, en lugar de hacerse responsable o explicar algo lógico, salió corriendo por el Periférico Norte como si estuviera en una película de bajo presupuesto. “¡Ah no, mejor me voy huyendo antes de que se arme el desmadre!”, debió pensar.
Así nomás: se le quitó la autoridad en cuanto vio luz y cámara, como si su uniforme ya no le diera ningún poder real. Y no solo eso: ni placas, ni identificación, ni vergüenza. Nada. Solo unas ganas enormes de ir a esconderse porque fue descubierto con las manos en la masa.
No matter how many times I say #Mexico is so surreal, it is not enough.
Officers in Mexico run away from a reporter after one of them was caught asking a driver for money.
Imagine what they’ll do to all those tourists arriving for the @FIFAWorldCup.#Corruption #morena pic.twitter.com/YOIUKIFYXv
— David Wolf (@DavidWolf777) January 8, 2026
Y ojo: la cosa no es chistosa (aunque parezca sketch). Esta clase de intentos de corrupción son una bomba de tiempo para la imagen de la policía local y para la confianza de la gente. Si los automovilistas tienen que andar con cuidado extra por miedo a que un oficial les quiera sacar dinero a lo loco, ya no estamos hablando de seguridad pública, ¡estamos hablando de un circo con placas!
Cualquiera pensaría que exigir mordidas en plena vialidad en 2026 sería un tiro en el pie… pero no para este señor. Lo que sí queda claro es que, cuando el uniforme se usa como licencia para exprimir a la ciudadanía en vez de protegerla, el cinismo llega a niveles surrealistas.
Kariana, como siempre, estuvo ahí para documentar todo y dejar en evidencia lo que muchos ciudadanos ya sabían de sobra: que hay policías que se creen dueños de la calle y de tu cartera.


