Habitantes de comunidades totonacas del municipio de Huehuetla, en la Sierra Norte de Puebla, clausuraron de manera simbólica y efectiva el relleno sanitario intermunicipal ubicado en San Juan Ozelonacaxtla, al denunciar que los lixiviados generados por los residuos sólidos están contaminando los manantiales que abastecen de agua a poblaciones indígenas de la región.
El cierre inició desde las 6:00 horas de este viernes, luego de una asamblea comunitaria realizada en lengua totonaca, en la que los pobladores acordaron impedir el ingreso de más basura al sitio, el cual opera desde 2009. Como parte de la protesta, los manifestantes colocaron neumáticos en los accesos, cercaron el predio e instalaron un plantón permanente, pese a las bajas temperaturas que se registran en la zona.
Denuncian riesgo al agua y falta de información técnica
Los pobladores señalaron que los componentes de la basura se estarían filtrando hacia manantiales cercanos, entre ellos el manantial Palenque, ubicado a aproximadamente 1.5 kilómetros del basurero, y que abastece de agua para consumo doméstico, actividades agrícolas y ganaderas a diversas comunidades.
En una manta colocada en la plaza cívica de Ozelonacaxtla se leía el mensaje en lengua totonaca: “Nii kapumaqan kimpulatamat kan katalakchuwalh pumaaqan”, cuya traducción al español es: “Nuestro territorio no es basurero, relleno clausurado”.
Los inconformes solicitaron la intervención del gobernador Alejandro Armenta Mier, así como el envío de un equipo técnico de la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial (SMADSOT), al asegurar que desde la apertura del relleno no se ha proporcionado información clara que garantice su adecuada operación.
“Nuestra petición no busca confrontación, sino protección. Creemos en el diálogo, en la justicia ambiental y en el deber de las autoridades de velar por el bienestar de su pueblo. El derecho al agua limpia y a un ambiente sano es un derecho humano fundamental que debe ser garantizado”, expresaron en un pronunciamiento colectivo.
Incumplimientos y vida útil rebasada
De acuerdo con los habitantes, el relleno sanitario fue diseñado para una vida útil de 10 años, la cual ya habría sido rebasada. Un informe del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim) de 2023 advirtió que al sitio le restaban tres años de operación desde 2020, además de señalar una capacidad máxima de 36 mil toneladas.
Asimismo, denunciaron que autoridades de la Profepa han reconocido que el sitio incumple la NOM-083-SEMARNAT-2003, al carecer de infraestructura básica como báscula para el registro de residuos, control de lixiviados, monitoreo de biogás y vigilancia del acuífero, además de presentar derrumbes y saturación anticipada.
Afectación regional y diálogo sin acuerdos
El relleno sanitario recibe al menos 15 toneladas diarias de residuos y da servicio a 10 municipios de Puebla –Atlequizayan, Ixtepec, Zoquiapan, Jonotla, Tuzamapan, Caxhuacan, Zapotitlán, Xochitlán y Huehuetla– además de Zozocolco de Hidalgo, Veracruz.
La presidenta municipal de Huehuetla, Georgina del Carmen Paulino Díaz, acudió al sitio para dialogar con los manifestantes y advirtió que el cierre afecta a varios municipios; sin embargo, la comunidad rechazó reabrir el basurero al considerar que no existe un plan institucional que garantice la protección ambiental.
Los pobladores también recordaron que, en acuerdos firmados en octubre de 2025, se estableció el cierre definitivo del relleno en un plazo de seis meses, así como la cancelación gradual de la recepción de basura foránea y la implementación de un programa municipal de manejo de residuos, compromisos que –aseguran– no han sido cumplidos.
Plantón continuará de forma indefinida
Tras la clausura, se mantiene un plantón permanente bajo vigilancia comunitaria, sin permitir el acceso a camiones recolectores, y con la exigencia de que las autoridades presenten un plan de acción con plazos definidos, mecanismos de monitoreo ambiental y condiciones mínimas de operación que eviten la contaminación de la cuenca del río Zempoala.
Los manifestantes advirtieron que el cierre continuará hasta que exista una respuesta formal y técnica por parte de las autoridades estatales y federales competentes.

