El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reveló que hubo sobrevivientes en uno de los más recientes ataques realizados por fuerzas estadounidenses contra embarcaciones sospechosas de transportar narcóticos en aguas internacionales del Caribe.
Según el mandatario, parte de la tripulación de las lanchas atacadas el 31 de diciembre de 2025 logró arrojarse al mar antes de que las embarcaciones fueran destruidas.
Petro publicó en su cuenta de X una imagen con coordenadas geográficas que indican la zona donde presuntamente cayeron los tripulantes al agua, y emitió un “aviso a todos los gobiernos” para alertar sobre posibles personas en esa área del mar Caribe.
“Los lancheros que se arrojaron al mar por los bombardeos de Estados Unidos cayeron en esta zona”, escribió el presidente, sin especificar el número exacto de sobrevivientes ni sus nacionalidades.
El anuncio se produce un día después de que el Comando Sur de Estados Unidos, Southcom, informara sobre un operativo contra un convoy de tres presuntas “narcolanchas” que viajaban en formación. Según el comunicado oficial estadounidense, tres personas murieron en el primer impacto contra una de las embarcaciones, mientras que los ocupantes de las otras dos lanchas abandonaron los botes lanzándose al agua antes de que fueran hundidas.
Aviso a todos los gobiernos de la zona. Está parece ser la zona exacta donde cayeron los lancheros que se arrojaron de embarcaciones que fueron bombardeadas.
Se sabe que tres personas murieron, el resto quedó viva porque se arrojaron al mar.
Información conseguida por nuestra… pic.twitter.com/Xj5oJo2AcD
— Gustavo Petro (@petrogustavo) January 2, 2026
El Southcom activó de inmediato un operativo de búsqueda y rescate a través de la Guardia Costera de EE.UU., que desplegó aeronaves para localizar a los posibles sobrevivientes.
Hasta el momento, no se ha confirmado si alguno de estos individuos ha sido rescatado, aunque fuentes estadounidenses citadas por agencias internacionales hablan de al menos seis a ocho personas que saltaron al mar. Este incidente forma parte de una ofensiva militar iniciada por la administración del presidente Donald Trump en septiembre de 2025, que ha resultado en la destrucción de más de 35 embarcaciones y la muerte de al menos 110 personas, según reportes acumulados.
La campaña, conocida como “Operation Southern Spear”, ha generado fuerte controversia internacional por considerar a los tripulantes como “narcoterroristas” y autorizar ataques letales sin proceso judicial.
On Dec. 31, at the direction of @SecWar Pete Hegseth, Joint Task Force Southern Spear conducted a lethal kinetic strike on two vessels operated by Designated Terrorist Organizations. Intelligence confirmed the vessels were transiting along known narco-trafficking routes and… pic.twitter.com/4AE5u4cEff
— U.S. Southern Command (@Southcom) January 1, 2026
Organismos como la ONU han calificado algunas acciones como potenciales violaciones al derecho internacional, especialmente tras revelarse casos previos donde sobrevivientes iniciales fueron eliminados en ataques posteriores.
En episodios anteriores, como el ataque del 16 de octubre de 2025, dos sobrevivientes —un colombiano y un ecuatoriano— fueron rescatados, repatriados y procesados en sus países. El colombiano, Jeison Obando Pérez, llegó con traumas cerebrales y fue inicialmente investigado por presunto narcotráfico.
El gobierno colombiano no ha detallado si espera la repatriación de posibles sobrevivientes del último ataque ni si estos enfrentarían cargos. Fuentes diplomáticas indican que Bogotá mantiene comunicación con Washington sobre el tema, en medio de tensiones bilaterales por la caracterización de estas operaciones.


