Tras rendir sus declaraciones sobre el secuestro y homicidio de Isarve Cano Vargas, ocho agentes de la Dirección General de Atención a Delitos de Alto Impacto (DGADAI) cayeron en diversas contradicciones respecto al procedimiento que siguieron en la detención de los tres presuntos responsables.
Gerardo León, abogado de uno de los implicados, informó que durante las primeras horas de este lunes los elementos fueron citados ante el juez Segundo de lo Penal con el objetivo de rendir sus declaraciones respecto a la presunta tortura hacia los hoy detenidos, entre ellos, Ángel Carrasco López, hijo de Ángel Octavio Carrasco Rivera, ex delegado del Instituto Nacional de Migración (INM).
Sobre este particular, el abogado, expresó que existen diversas inconsistencias sobre el actuar de los agentes al momento de la detención de los tres jóvenes, previo a su disposición ante el Ministerio Público (MP).
La diligencia se llevó a cabo a petición de la defensa legal de Ángel Carrasco López, pues el pasado jueves los detenidos afirmaron que fueron torturados por los policías para declararse culpables del asesinato de Cano Vargas, joven que cursaba la Licenciatura en Psicología en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).
Isarve Cano, sobrina del empresario José Raichs, desapareció el pasado 17 de abril en Puebla; días posteriores su cuerpo fue hallado en estado de descomposición en el kilómetro 01+500 del tramo carretero Coxcatlán-Teotitlán.
Por otra parte, este día un portal de noticias publicó que la Procuraduría General de Justicia (PGJ) posee las pruebas necesarias para dictar auto de formal prisión a los tres detenidos.
