Por la falta de continuidad en los proyectos de prevención ante una contingencia volcánica, la investigadora del Centro Universitario de Prevención del Desastre Regional (Cupreder), Alejandra López García, dijo desconocer si las rutas de evacuación y los planes de protección civil pudieran garantizar la seguridad de las comunidades embijadas en la periferia del Popocatépetl.
En cuanto a las rutas de evacuación, en las 15 comunidades pertenecientes a seis municipios aledaños al coloso, indicó que si bien no están más dañadas que las vialidades que se usan cotidianamente, desde los años 1996 y 2000, cuando se registró la actividad más intensa, no se han realizado estudios de actualización para determinar el número exacto de la población, así como del parque vehicular, por lo que se desconoce si son propicias en el caso de una contingencia mayor.
“Estamos viendo las rutas de evacuación en un estado más o menos razonable, están ni más, ni menos deterioradas que otros caminos vecinales, lo que hace falta es señalética, pero el hecho indica una falta de continuidad de la información hacia las comunidades, por lo que habría de sondear qué tanto la gente recuerda sus rutas de evacuación y los lugares donde tendría que refugiarse”.
La falta de continuidad, destacó, obedece a que sólo se comienza a trabajar cuando hay actividad del volcán y no en tiempos de pasividad, por lo que dijo desconocer si con las medidas e infraestructura que se tienen contempladas sería suficiente para garantizar la seguridad de la población de las inmediaciones, por lo que sentenció, de incrementarse la actividad del Popo, sería la prueba de fuego para el plan de contingencia.
Recordó que los últimos trabajos de compilación de información y planeación se realizaron en 2000, donde el Cupreder entregó varios estudios y programas en caso de contingencia, los cuales no se han actualizado por lo que no hay el acercamiento que genere confianza en las comunidades en la zona de mayor riesgo.
