El presidente Felipe Calderón viaja el miércoles a Cuba, en la primera visita que realiza a la isla desde que asumió el poder hace cinco años y en la que busca profundizar un diálogo bilateral que en los últimos años ha sufrido altibajos.
El gobierno no había divulgado la agenda específica del mandatario y se ha limitado a informar que en la visita se espera abordar asuntos comerciales, de inversión, explotación de recursos petroleros, además de temas de derechos humanos y migración.
Cuba es la escala inicial de una gira que después lo llevará a Haití y Colombia, donde participará en la Cumbre de las Américas.
René Torres Ruiz, investigador de la Universidad Iberoamérica (UIA), dijo a The Associated Press que la visita parece más un gesto simbólico que una para alcanzar algún acuerdo específico con Cuba.
“La visita que va a hacer Calderón pasa más por una señal en términos de reactivar o fortalecer una relación entre los dos países que venían un tanto cuanto debilitada después del sexenio de Vicente Fox”, comentó el también coordinador de la Licenciatura en Ciencia Política y Administración Pública de la UIA.
México mantuvo hasta finales del siglo pasado, durante gobiernos del hoy opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), una buena relación con Cuba.
Los lazos comenzaron a verse dañados al final del mandato de Ernesto Zedillo, que gobernó de 1994 al 2000, cuando su administración sugirió la necesidad de más libertad en la isla. El PRI gobernó de manera ininterrumpida el país por siete décadas y Zedillo fue el último presidente emanado de ese partido.
