A petición de un grupo de mujeres oriundas de la región de Cholula, Alejandro Solalinde Guerra, el sacerdote católico que se ha distinguido por su compromiso y lucha a favor de los derechos humanos, y en particular de los migrantes, dijo estar dispuesto a ser intermediario entre los opositores al proyecto del parque de las siete culturas y el gobierno estatal que encabeza el panista Rafael Moreno Valle Rosas.
Solalinde participó ayer en el XI Foro de Derechos Humanos del Sistema Universitario Jesuita, que se realiza en la Universidad Iberoamericana Puebla.
Cuando se le cuestionó en una entrevista sobre el talante autoritario de Moreno Valle contra los ciudadanos que cuestionan el proyecto que impulsa en la zona de pirámides de Cholula, recomendó que el mandatario “tome en cuenta a la gente, que la escuche, que oiga sus razones y que oiga también a los expertos, a los ambientalistas, para saber si el proyecto que él tiene no impacta zonas arqueológicas o ecológicas que vayan a sufrir detrimento en aras de una construcción empresarial. Habría que ver todo eso”.
Sin embargo, mencionó: “La verdad (es) que los gobernantes no escuchan, ellos no están formados para escuchar a nadie, solo hechos para trabajar desde el escritorio, son autoritarios, ven de arriba para abajo. No están acostumbrados a trabajar en equipo con su gente”.
Y abundó: “En un régimen represivo como se está teniendo en la mayor parte de México, el sustituto del diálogo es la represión y la cárcel; personas que están oponiéndose a planes de gobierno porque no ha expuesto de una manera convincente sus razones, entonces lo que sigue es la fuerza y es lo que ha pasado”.
A Alejandro Solalinde también se le preguntó su opinión sobre el resto de los líderes sociales, campesinos, indígenas y ciudadanos que se encuentran en la cárcel por manifestar su oposición o disidencia con Moreno Valle: “Es una lástima, pero deben de liberar a todos los presos políticos que pueda haber o presos de conciencia también”, indicó.
Por su parte, el sacerdote habló sobre la normatividad que se necesita para garantizar los derechos de quienes integran la diáspora:
“Es muy importante que Puebla tenga ley migratoria, toda vez que Puebla es un estado altamente emisor de migrantes, altamente expulsor de migrantes, pero también lo es de inmigrantes, porque algunos ya hasta se quedan aquí. Además, son exigencias de los derechos humanos, es importante que lo hagan, ojala que quienes se encargan de hacerlo lo hagan de verdad tomando en cuenta a las personas, así como a defensores de derechos humanos de personas migrantes, académicos y conjuntarse con legisladores que tengan buena voluntad”.
Sobre el caso Ayotzinapa, advirtió: “Repruebo el sistema represor mexicano, no se puede ver como un hecho aislado, porque desde que llegó Peña Nieto en su primer día hubo represión”.
También participante del acto, Alberto Patishtán Gómez narró cómo soportó más de una década en prisión y e hizo recomendaciones a los presos políticos de Puebla y de todo el país de mantener la resistencia.




