Jesús Lemus
Fuertes intereses políticos entre el PRI y el PAN podrían derivar en una nueva modificación a la Ley Electoral, a fin de ampliar la elección del minigobernador que deberá renovarse en 2016 y acabaría su mandato en 2021 y no en 2018, como se tenía establecido.
En los últimos días la versión de dicha reforma se ha agudizado y apunta a que sería propuesta por la minibancada del PRI en la LIX Legislatura del Congreso. La iniciativa, por supuesto, tendría el apoyo de los partidos aliados al gobierno de Puebla, es decir, PAN, PRD, Nueva Alianza y Pacto Social de Integración.
El objetivo del instituto tricolor no es otro que pasar de una minigubernatura de un año con ocho meses a una gubernatura de cuatro años con ocho meses.
Por lo anterior, si no existe reforma a la ley la elección se llevaría a cabo tal como se aprobó, por lo tanto, el gobernador cumpliría su mandato de 2016 a 2018.
Empero, si se presenta una nueva reforma por parte del PRI, avalada con el voto del resto de las fuerzas políticas con representación en el Congreso local, la elección se daría en 2016, pero el mandatario en turno concluiría su responsabilidad hasta 2021.
El origen de la minigubernatura y la homologación con 2018
Fue la LVIII Legislatura la que avaló en 2012 modificaciones a la Ley Electoral para elegir por única ocasión -en 2013- alcaldes y diputados locales por un periodo de cuatro años con ocho meses y no de tres, como se tiene comúnmente. Esto a fin de que concluyeran sus periodos hasta 2018, homologando para ese año los comicios locales con los federales.
Sin embargo, los representantes tuvieron que solucionar el tema de cómo empalmar la elección del gobernador con el proceso de 2018.
Por ello, los diputados decidieron que el minigobernador durara un año con ocho meses; es decir, el actual mandatario estatal tomó protesta en 2011 y culminará su obligación en 2017.
Así, los poblanos podrían salir a las urnas en 2016 para elegir a ese minigobernador de un año con ocho meses, a fin de homologar las elecciones locales con las federales en 2018.
En 2018 se estarán o estarían renovando, siempre y cuando el PRI presente la reforma a la Ley Electoral, la presidencia de México, senadurías, diputaciones federales, además de diputaciones locales, alcaldías y el gobierno del estado.
También las elecciones en el estado de Puebla se estarían normalizando, es decir, diputados y alcaldes durarían tres años, mientras que el gobernador en turno cumpliría un mandato de seis años, tal y como lo marca la Constitución en Puebla.
En ese 2012, los diputados locales por el PRI y el PAN, así como por el resto de las fuerzas políticas que representaban la LVIII Legislatura, avalaron por mayoría la reforma a la Ley Electoral, bajo el argumento de que no había por qué desgatar a los ciudadanos con muchos procesos electorales, entre federales y locales, en poco tiempo.
¿Cuándo debe presentarse la nueva reforma electoral?
Aunque no hay una fecha específica sobre la propuesta que presentará el PRI, ésta deberá cumplir ciertos protocolos para que entre en vigencia en 2016.
Es decir, si el Revolucionario Institucional busca que la figura del minigobernador pase de un año con ocho meses a cuatro años con ocho meses tendrá que presentarla a más tardar en agosto de 2015.
¿Por qué deberá presentarse en esas fechas? Porque la Constitución de Puebla señala que cualquier cambio a la Ley Electoral debe realizarse 90 días antes de la elección en turno, en este caso la de 2016, para que sea válido el periodo del gobernador por cuatro años con ocho meses.
Los intereses del PRI y del PAN
El PRI parece el más interesado en que se apruebe la nueva reforma electoral debido a que ello permitiría valorar de mejor manera a sus perfiles que podrían buscar la gubernatura de Puebla en 2016. Esto con el fin de recuperar los espacios que no tienen desde los comicios de 2010, cuando Javier López Zavala perdió la elección ante el actual gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas.
De entre los posibles perfiles que el PRI podría elegir para dicha contienda electoral de cuatro años con ocho meses, se encuentran: Enrique Doger Guerrero, quien ha expresado abiertamente su interés político para competir por dicho cargo de elección popular, además de los priistas, Guillermo Deloya Cobián y Javier López Zavala.
Los que buscan representar a Puebla por los seis años, es decir, hasta 2021, son los priistas, Juan Carlos Lastiri, subsecretario de Sedesol, y la senadora, Blanca Alcalá Ruiz, quienes de manera discrecional hacen proselitismo en Puebla para posicionar su imagen ante los ciudadanos.
En el caso del PAN, aún no se definen los perfiles para la elección de 2016. Algunas versiones periodísticas señalan que el alcalde de Puebla, José Antonio Gali Fayad, podría ser el candidato natural para buscar la gubernatura de Puebla; sin embargo, tendría que solicitar licencia como presidente municipal para participar en campaña.
Otras versiones apuntan que Mario Rincón González, titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, Sustentabilidad y Ordenamiento Territorial (SDRSOT), podría ser el abanderado por el PAN en 2016, luego de que José Cabalán Macari, secretario de Infraestructura, no levanta en las mediciones y preferencias electorales.
Modificar la Ley Electoral para que exista un gobernador, mini o constitucional -en 2018 ó 2021- es un tema de debate para las dos fuerzas políticas más importantes en el estado de Puebla, el PRI y el PAN.




