En un hecho sangriento, Irak ha reportado más de 40 muertos y cerca de 200 personas lesionadas a causa de un ataque simultáneo en el que se registraron 16 explosiones en distintas partes de su territorio.
Después de un mes, ha sido la jornada más violenta desde que ese país anunció que será anfitrión de la cumbre de la Liga Árabe.
Este ha sido el día más mortal en Irak desde hace casi un mes, y el alcance de los ataques coordinados con bombas en más de una docena de ciudades demuestra una aparente determinación por parte de los insurgentes para dejar en evidencia que el gobierno no es capaz de mantener la seguridad del país de cara a la cumbre.
Aunque la violencia ha disminuido en general desde que alcanzó su máximo en 2006 y 2007, muchos iraquíes se preocupan por si su gobierno tiene los medios para imponer la seguridad nueve años después de la invasión encabezada por Estados Unidos para derrocar a Saddam Hussein.
