Un promedio de seis mil llamadas de las que se han derivado 67 investigaciones por parte de la Contraloría y nueve inhabilitados por maltrato y negligencia contra los pacientes, es el saldo de la colocación de los teléfonos rojos instalados por el gobierno del estado en clínicas y hospitales.
Luego de que la administración de Puebla pusiera en marcha dicho programa con el objetivo de que los pacientes reporten cualquier anomalía, el titular de la Secretaría de Salud en la entidad, Roberto Rivero Trewartha, precisó que las sanciones en dicho tema las interpone la Contraloría y pueden ser económicas, administrativas e inhabilitaciones.
Rivero Trewartha, declaró que de las seis mil llamadas recibidas a través de los equipos en nosocomios del sector salud del gobierno del estado, entre 5 y 8 por ciento de éstas son quejas, ya que el 90 por ciento restante corresponde a dudas en torno al abasto de medicamentos y servicios que presta la institución, incluido el Seguro Popular.
