La elaboración de papel amate perjudica el entorno natural del municipio poblano de Pahuatlán ya que el 91 por ciento de los artesanos no cumple un adecuado vertido de los residuos contaminados hacia el río San Marcos, mientras que seis de cada 10 no respetan la temporada de veda para la extracción de jonote, según un estudio del Colegio de Posgraduados (Colpos) del Estado de México.
La producción de papel amate, conseguido a partir de las cortezas de los jonotes blanco y rojo, contamina el medioambiente de la comunidad San Pablito de Pahuatlán, cuya actividad económica principal se centra en la venta de esta artesanía. Y es que, según el estudio “Sustentabilidad del sistema de papel amate en San Pablito, Pahuatlán, Puebla”, publicado este año por Colpos Campus Montecillo, el proceso de fabricación no cumple algunos requisitos de protección ambiental.
A partir de una encuesta realizada a 815 artesanos, se determinó que nueve de cada 10 (91 por ciento) no disponían de una fosa séptica o algún lugar establecido donde se pudiera depositar de manera correcta los residuos como la cáscara de jonote, cenizas y agua sucia que contiene sosa cáustica y cloro.
MÁS DE LA MITAD DE LOS RESIDUOS TERMINAN EN EL RÍO SAN MARCOS
Estos residuos contaminantes son depositados por un 39 por ciento de los productores en el drenaje de la comunidad llegando así hasta el río San Marcos, mientras que un 11.5 por ciento de ellos los desecha directamente al caudal, provocando, advierte el informe, “la contaminación de este recurso natural”.
El 16.1 por ciento de los artesanos decide tirar estos materiales sobrantes al basurero de la comunidad, un 11.4 termina quemándolos mientras que la menor parte, un 1.8 por ciento, determina echarlos sobre huertas familiares.
El cuidado del árbol del jonote, del que se extrae la materia prima para fabricar el papel amate, parece olvidado por la mayor parte de los productores ya que el 83 por ciento de ellos manifestó no desarrollar “ninguna práctica de conservación” de la planta.
Además, el 62 por ciento de los que participan en la elaboración del papel desconocen o no respetan la imposición de vedas, mismas que se programan durante la recogida de cosecha del café.
En contraste, siete de cada 10 productores cuestionados manifestaron que la contaminación ambiental de San Pablito Pahuatlán era un “problema urgente” y un 46 por ciento de ellos reconoció que la fabricación de papel amate daña el medio ambiente “si no se toman medidas de prevención” oportunas.
