Dolorosa derrota del PRI en Puebla deja varios damnificados políticos
Los resultados de la pasada jornada electoral del 5 de junio además de dejar una dolorosa derrota para el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Puebla, exhibió un número importante de damnificados y afectados en sus aspiraciones políticas.
El proceso de sucesión gubernamental de este año se convirtió en la aduana que, todos los que tuvieran la intención de pelear por una candidatura en los comicios de 2018, deberían pasar satisfactoriamente.
Dicho fracaso en los comicios locales y la forma cómo perdieron ante sus adversarios políticos cerrará la puerta a una postulación a varios diputados federales y locales, así como otros funcionarios del gobierno federal.
Uno de los principales afectados será el legislador federal por el Distrito XII, Víctor Giorgana Jiménez, quien antes del día de la elección se frotaba las manos para exigir la candidatura a la presidencia municipal de Puebla, capital.
En el distrito que le fue asignado para promover el voto durante los dos meses de campaña los números fueron contundentes, debido a que el candidato por el Partido Acción Nacional (PAN), Antonio Gali, en esta demarcación logró 31 mil 221 votos contra los 19 mil 396 sufragios del PRI.
Un damnificado más es el actual dirigente municipal y diputado local, José Chedraui Budib, quien también se encuentra en la lista de los aspirantes a la alcaldía de Puebla, pero al haber perdido los 7 distritos capitalinos su propuesta se tambalea.
Chedraui Budib, había venido desempeñando un buen trabajo en la ciudad, sin embargo, el escenario adverso que enfrenta su partido le podría pasar la factura en los meses previos en los que se tomarán las decisiones sobre quiénes serán los candidatos en la próxima elección.
A esta lista de interesados en un cargo de elección popular que verán mermadas sus posibilidades, se encuentra el diputado federal, Alejandro Armenta Mier, quien se encontraba en la antesala de la candidatura al gobierno del estado.
Después de haber ganado su elección en el distrito federal VII, con cabecera en Tepeaca, únicamente le faltaba levantarse con el triunfo como coordinador de la campaña de Blanca Alcalá para colocarse como la carta fuerte del PRI en los siguientes comicios y pelear por el gobierno del estado.
Otro más que salió raspado fue el legislador federal por el distrito de Izúcar de Matamoros y actual líder estatal, Jorge Estefan Chidiac. Aunque abiertamente no había manifestado su interés por competir para la postulación al gobierno de Puebla -tras bambalinas-, su nombre era considerado como uno de los posibles sucesores del gobernador saliente en 2018.
Finalmente, Enrique Doger Guerrero y Juan Carlos Lastiri Quirós, quienes declinaron en sus aspiraciones a favor de Blanca Alcalá para que fuera la candidata en este proceso electoral, también resentirán esta derrota debido a que en la campaña -de acuerdo con fuentes consultadas- no movieron un solo dedo para apoyar a su partido.
