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Alerta Roja en Puebla: Tiradero de cadáveres

El dren de Valsequillo, juntas auxiliares de la ciudad de Puebla que colindan con Tlaxcala y colonias al sur de la capital poblana, se han convertido en tiraderos de cuerpos

Alerta Roja en Puebla: Tiradero de cadáveres
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El dren de Valsequillo, en la región de Tecamachalco, se ha convertido en un verdadero “tiradero de cadáveres”, pues tan solo en lo que va del presente año, se ha registrado el hallazgo de nueve cuerpos, de los cuales cuatro han sido de mujeres. Le siguen juntas auxiliares de la ciudad de Puebla que colindan con Tlaxcala, donde se ha localizado cuatro cadáveres, entre ellos una fémina; al igual que colonias al sur de la capital poblana, con seis víctimas sembradas.

DREN DE VALSEQUILLO, PINTADO DE SANGRE

De acuerdo con los datos hemerográficos de Reto Diario, el pasado 11 de enero se realizó el macabro hallazgo de un cuerpo en avanzado estado de descomposición flotando en el dren de Valsequillo, a la altura de la junta auxiliar San Diego Chalma. Se trató de un hombre que quedó en calidad de desconocido.

El 26 de abril, el gobernador Miguel Barbosa Huerta hizo público el hallazgo serial de cuatro cuerpos de mujeres en este mismo lugar, adelantando que podrían tener relación entre sí, tratándose de posibles feminicidios.

Los casos corresponden a cuatro mujeres, dos que fueron asesinadas con impactos de bala y otras dos cuyos cuerpos quedaron flotando en las aguas negras del dren de Valsequillo.

Dos de las víctimas fueron identificadas como Guanely N., de 24 años de edad, e Idalia T., de 28 años, amigas en común y vecinas de Cuapiaxtla que tenían reporte de desaparecidas.

Guanely fue hallada la tarde del jueves 22 de abril flotando en el dren de Valsequillo, a la altura del puente del Barrio de San Antonio, tras haber salido de su domicilio el 31 de marzo, en el municipio de Cuapiaxtla de Madero.

Idalia salió de su casa, en el mismo municipio, el 19 de abril y fue hallada sin vida el viernes 23 de abril, en el mismo dren de aguas negras pero a la altura del barrio de Xochimilco.

El 5 de mayo, nuevamente se avistó un cuerpo flotando en el agua de una de las compuertas de la presa Manuel Ávila Camacho, en la región de Valsequillo. Se trató de un hombre hasta el momento en calidad de desconocido.

Otro de los casos en el dren ocurrió el pasado 18 de julio, al salir a flote el cuerpo de otro hombre a la altura de Tlacotepec de Benito Juárez. El caso tuvo un mayor impacto debido a que se trató del cadáver de Sotero Damaso García Pacheco, de 25 años de edad, hermano del policía municipal de Tochtepec, Emiliano, de 21 años, asesinado a balazos afuera de su domicilio en Tecamachalco, el pasado 15 de julio. Al momento, no se ha esclarecido el móvil del asesinato de estos hermanos policías.

Posteriormente, la tarde del domingo 25 de julio, campesinos descubrieron un cadáver flotando en un canal secundario a la altura de la 5 Norte y la avenida Reforma.

Autoridades ministeriales del grupo Tecamachalco se encargaron de las diligencias del levantamiento de cadáver de quien, hasta el momento, permanece en calidad de desconocido.

El último de los cuerpos hallados en el dren de Valsequillo se registró la mañana del 12 de agosto, cuando campesinos de Yehualtepec localizaron el cadáver de un hombre flotando en las turbias aguas. El occiso se encuentra en calidad de desconocido. Era un hombre de entre 25 a 30 años de edad, quien vestía pantalón de mezclilla de color azul y una playera de color rosa.

FRONTERA CON TLAXCALA, OTRO TIRADERO

En los últimos días, las juntas auxiliares San Jerónimo Caleras y San Pablo Xochimehuacan, que hacen frontera con el estado de Tlaxcala por el lado de San Pablo del Monte, fueron el escenario de diversas publicaciones por el hallazgo de algunos cuerpos.

Aunque el primero de ellos ocurrió la mañana del 17 de enero, cuando se dio parte de que, encobijado, maniatado y con diversas huellas de tortura, se encontró el cuerpo de un hombre en calles de San Jerónimo Caleras.

Más adelante, se supo que la víctima había acudido un día antes con su familia al tianguis de La Cuchilla, supuestamente a comprar películas, pero en realidad fue por droga y tuvo problemas con los vendedores que lo levantaron y al día siguiente apareció muerto en el punto indicado, con huellas de violencia.

Recientemente, el 13 de julio, un hombre fue ejecutado con dos disparos en el interior de su Nissan tipo Tsuru, de color rojo con placas de Tlaxcala, que quedó abandonado en la zona limítrofe entre Puebla y Tlaxcala, en el municipio de San Pablo del Monte.

Las investigaciones, por unos metros, quedaron en manos de la Fiscalía General del Estado de Puebla, para esclarecer el asesinato del hombre, de alrededor de 40 años, hasta el momento desconocido.

Desafortunadamente, la mañana del 16 de julio se dio a conocer el hallazgo de un cuerpo decapitado y con huellas de tortura, que correspondía a una mujer —en ese momento en calidad de desconocida—, a un costado del camino a La Malinche, en el municipio de San Pablo del Monte y límites con San Isidro en el lado de Puebla.

Poco después se logró identificar a la fémina quien, en vida, respondía al nombre de Wendy Jacqueline, de 33 años de edad. Era nativa de Veracruz, pero tenía años viviendo en la ciudad de Puebla con su esposo y cuatro hijos que ahora quedaron en orfandad materna.

La mujer salió de su casa desde el jueves 15 de julio y fue un día después cuando sus familiares comenzaron a buscarla entre conocidos y amigos, ya que no sabían nada de su paradero, situación que les preocupó, pues sus hijos son menores de edad.

Casi al mismo tiempo en que su familia comenzó a buscarla, su cuerpo fue localizado en un paraje aledaño al camino a La Malinche, en la localidad de San Isidro Buensuceso.

Sin embargo, fue hasta el día 19 cuando los deudos acudieron al anfiteatro y lograron determinar que se trataba de su familiar. Finalmente, al día siguiente les fue entregado el cuerpo y el 21 de julio le dieron debida sepultura.

En esa zona norte de la ciudad de Puebla, el último de los casos ocurrió apenas el pasado 17 de julio, cuando vecinos de la colonia Agrícola Ignacio Zaragoza (junta de Xochimehuacan) reportaron el hallazgo de una bolsa en cuyo interior se encontraban restos humanos, aparentemente de un hombre, esto a unos metros de la carretera federal Puebla-Tlaxcala.

El hallazgo se reportó alrededor de las 16:00 horas, cuando, al número de emergencias 911, una persona llamó indicando que había una bolsa con un cadáver abandonado, frente a la bodega de Red Cola.

Al lugar llegaron elementos de las policías Estatal y Municipal de Puebla, confirmando la presencia de una bolsa negra con restos humanos, cubiertos con un colchón de hule espuma y envueltos en las bolsas para basura, a su vez, atadas con un lazo. Sólo trascendió que se trató de un hombre, sin que se diera a conocer su identidad.

ZONA, SUR EN LAS MISMAS

La zona sur de la ciudad de Puebla también se ha caracterizado por ser un “tiradero de cuerpos”, aquí hemos dado cuenta de tres casos, el primero de ellos ocurrido el pasado 18 de abril, cuando se encontró el cadáver de un hombre en un camino de terracería de la colonia Santa Lucía. El cuerpo presentaba algunos golpes y quedó como desconocido.

El pasado 22 de julio se halló el cadáver de un hombre, de aproximadamente 45 años de edad, en inmediaciones de la colonia Playas del Sur —llamada así porque ahí, precisamente, inicia el cauce que desemboca hacia la presa de Valsequillo— envuelto en un sarape café y con visibles huellas de violencia, aparentemente estrangulado.

Aunque la víctima sigue sin identificar, se presume que se trató de un asesinato por problemas con narcomenudistas de la zona.

Una ola de ejecutados se registró estas últimas semanas, comenzando con la mañana del martes 10 de agosto, al encontrarse los cuerpos de dos hombres de entre 25 y 30 años, con huellas de tortura, asesinados a balazos y con el tiro de gracias, en inmediaciones de Santo Tomás Chautla, a un costado de la carretera a Valsequillo. Las víctimas siguen como desconocidos y solamente se presume que se trató de una venganza de narcomenudistas.

Con indicios de una guerra por el control de la plaza, nuevamente en la zona de Valsequillo, dos días después, a cinco minutos del lugar anterior, pero ya en la desviación para Tecali de Herrera, la mañana del 12 de agosto se encontró otro cuerpo, de un hombre, con huellas de tortura, semidesnudo, atado de pies y manos y con el tiro de gracia.

Finalmente, al día siguiente, es decir el 13 de agosto, dejaron otro cuerpo de un hombre, de unos 35 a 40 años, envuelto en cobijas, con los pies y manos atados, además, con cinta canela en el rostro y el tiro de gracia, bajo el puente que pasa por debajo del Anillo Periférico a la altura de la Unidad Habitacional de La Guadalupana, en la junta auxiliar de San Francisco Totimehuacan.