¿Qué hará Eduardo Rivera sin el PRI?
Eduardo Rivera
¿Qué ocurrirá con el proyecto político del presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, una vez que se confirme la extinción de la alianza opositora a Morena prevista hasta hace unos meses por el PAN, el PRI y el PRD? ¿Seguirá adelante con la apuesta de ser candidato a gobernador, aun sin la suma del tricolor en la boleta electoral?
Esas son dos preguntas que se hacen ahora mismo observadores e integrantes de la clase política local en medio de la repentina separación que se ha dado entre los líderes nacionales de esos tres partidos políticos a raíz de la muy publicitada y comentada traición priista.
Desde el blanquiazul, Augusta Valentina Díaz de Rivera, presidenta del Comité Directivo Estatal, ha dicho una y otra vez que la ruptura nacional no afectará el acuerdo local y que los tres institutos políticos, PAN, PRI y PRD, continúan en la ruta de la celebración de la alianza para batirse en las urnas contra el partido en el poder.
Las palabras de Díaz de Rivera han parecido motivadas más por las buenas intenciones de la dirigente, que busca la preservación de esos acuerdos, que por argumentos justificados derivados de una relación distinta a lo que se mira en la superficie.
Hay hechos que llevan a pensar en ello.
Por ejemplo, el reciente coqueteo de su homólogo del PRI, Néstor Camarillo Medina, con Morena. También está la reciente visita de cortesía que realizaron los siete diputados locales (entre ellos el dirigente del partido) al gobernador Miguel Barbosa. Y por último un detalle aparentemente irrelevante que en realidad no lo fue: la inasistencia de algún representante del Comité Directivo Estatal al informe del diputado federal panista Mario Riestra Piña.
Los acontecimientos, acumulados, parecen contradecir el entusiasmo de la presidenta del PAN.
Y si bien pueden no significar la ruptura formal y definitiva del PRI con el blanquiazul, sí el aviso anticipado de que así ocurrirá.
Volvamos a las preguntas iniciales.
¿Rivera Pérez querrá ser candidato a gobernador incluso sin el priismo?
La respuesta no está clara, pero no porque el edil no sepa si se atreverá o no a competir con un aliado menos, sino porque, de la misma forma que Augusta Valentina, tiene la certeza de que la coalición persistirá.
En el cuarto de guerra del presidente municipal, ahí donde se arrastra el lápiz y se elaboran los análisis de prospectiva, se afirma que el contexto nacional no perjudica al estatal y que los tricolores reconocen que Eduardo Rivera es la mejor carta que tienen y pueden tener para competir en el 2024.
Podrían intentar otro camino, admiten los colaboradores del edil, como ir a los brazos de Morena y el gobernador Barbosa, pero jugarían a perder, con la única posibilidad de ganar posiciones individuales en una administración sin cabida formal para el PRI.
Eso, y el hecho de que no han perdido comunicación con Camarillo, los lleva a pensar que la alianza continuará, en beneficio de su jefe, el presidente municipal, muy a pesar de lo que suceda en otros escenarios, fuera de Puebla.
Eso responde los cuestionamientos.
El alcalde de la capital sigue adelante con su proyecto, que todavía incluye al PRI.
Twitter: @jorgerdzc
