Una sola lectura
Foto: Archivo.
Desde el pasado proceso de revocación de mandato, en este mismo espacio ya lo habíamos consignado, hay una sola lectura y esta es, que en Puebla el jefe político se llama Miguel Barbosa.
Los más de 900 mil votos que Puebla le entregó en el mes de abril al presidente López no fueron obra de la casualidad, la operación política de ese proceso, corrió a cargo exclusivamente del mandatario estatal y de su grupo político.
Luego entonces, a nadie le debe de extrañar que el mandatario estatal y sus operadores, se hayan alzado con el triunfo, en la pasada elección interna de Morena, para la elección de los 150 integrantes del Consejo Estatal, de cual emanará el próximo 13 de agosto, el nuevo presidente o presidenta estatal de este partido en Puebla.
El barbosismo se alzó con la victoria, al obtener un total de 116 delegados de las 150 posiciones que estuvieron en juego, mientras que sus adversarios políticos, encabezados por el coordinador de los diputados federales de Morena, Ignacio Mier, la ex alcaldesa capitalina, Claudia Rivera Vivanco y el ex súper delegado del Bienestar en Puebla, Rodrigo Abdala Dartigues, solo ganaron 34 escaños.
Es decir, estos tres personajes perdieron tres a uno ante el gobernador, aunque hay que consignar que Mier logró colar a su hija Daniela, dentro de los asambleístas, así como la ex alcaldesa, metió a sus dos hermanos dentro del consejo.
Reitero, a nadie le debe de sorprender este resultado, a pesar de que el grupo de Mier, Rivera y Abdala, echaron mano de la estructura del gobierno federal, ya que el propio proceso interno, estaba diseñado para que los gobernadores, se hicieran del manejo de los comités estatales.
Desde un principio se advirtió que iban a ganar, quienes pudieran movilizar a más gente, quien tuviera una mejor estructura y hoy por hoy y como lo señalé desde el proceso de revocación de mandato, el único personaje que cuenta con una estructura propia y probada, es el mandatario estatal.
Traducción, los gobernadores, como también lo anticipe desde hace tiempo, se han convertido en el verdadero factor de poder al interior de Morena, lo cual se va a acrecentar en la medida en que el presente sexenio de López, se vaya agotando, ya que lo único que podrá mantener vivo a su movimiento, son los mandatarios estatales.
En casi todas las entidades en donde gobierna Morena, los grandes ganadores fueron los mandatarios estatales, nadie tiene la capacidad de movilización que tienen los respectivos encargados del ejecutivo federal, quienes también como lo he venido advirtiendo desde hace tiempo, serán los encargados de echarse a los hombros la elección del 2024, pero principalmente, la del candidato de Morena a la presidencia de la República.
¿Qué significa para el gobernador Barbosa el haber ganado este proceso interno? Mucho.
Barbosa no solo se convierte ya de manera indiscutible en el dueño de Morena en Puebla, sino también, reafirma su liderazgo a nivel nacional y se posiciona de manera firme para poder tomar las riendas de su sucesión, en la cual podrá incidir.
El gobernador de Puebla se aseguró el poder cerrar su administración sin sobresaltos, ya que no solo designará el próximo estatal de Morena, sino llevará mano en la designación de las candidaturas en el ámbito local y tendrá poder de negociación en el federal.
A Miguel Barbosa lo que más le interesa, al entrar ya en la recta final de su administración, es garantizar que pueda tener mayoría otra vez, en la próxima legislatura local y eso está prácticamente garantizado, porque luego de su triunfo en la contienda interna, podrá designar candidatos en cada uno de los distritos locales, también llevará mano en la designación de las candidaturas a las principales presidencias municipales de la entidad y como lo comente podrá negociar en la capital, los temas en el ámbito federal.
Es un hecho, hay un solo jefe político de Morena en Puebla, esa es la lectura y responde al nombre de Miguel Barbosa, el cual, sin hacer aspavientos, ha demostrado su alta efectividad como operador político, amén de su habilidad para poder lograr acuerdos con el resto de las fuerzas de la entidad.
De esta forma, Miguel Barbosa cumple tres años al frente de la administración de Puebla, entidad que sin duda ya lleva su sello y eso que el actual mandatario, perdió prácticamente un año, debido al conflicto poselectoral del 2018 y la posterior elección extraordinaria, en donde se alzó con el triunfo.
Barbosa logró hacer frente a la peor pandemia que ha atacado Puebla desde hace más de 100 años, edificó a diferencia del gobierno federal, un sistema de salud sólido, busca ahora la recuperación económica de la entidad y entra a la parte final de su administración con los hilos del poder en la mano.
Creo que queda claro que hay una sola lectura.
Las Serpientes están de regreso. Luego de unas breves vacaciones, Las Serpientes están de regreso, para cerrar con todo este 2022.
Mañana hablaremos de los 9 años de hacer Efekto en la radio.
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