Si no es Mier o Armenta, ¿quién será candidato?
Foto: Cortesía.
Si el gobernador Miguel Barbosa veta a Ignacio Mier y la fractura de Ricardo Monreal con el presidente López Obrador desbarranca a Alejandro Armenta, ¿quién entonces será el candidato, o candidata, de Morena al gobierno del estado en 2024?
La pregunta no es sencilla, pues fuera de esos dos personajes parece no haber otros militantes de la cuatroté en buenas condiciones de salud política para pelear por la gubernatura en la sucesión de Barbosa.
Aun así, dado el escenario vigente, una vez superada la línea media del sexenio (que en realidad fue quinquenio) y con la siguiente contienda electoral aproximándose en el tiempo, puede resultar conveniente mirar hacia otros perfiles por si aquellos dos que figuran como mejor perfilados terminan quedándose en el camino.
Barbosa se ha encargado de dejar en claro entre los integrantes de la clase política y miembros del círculo rojo que no está ni estará de acuerdo en la eventual nominación del diputado federal Ignacio Mier.
El gobernador ha enviado ese mensaje en reiteradas ocasiones y de todas las formas posibles. La última ocurrió la semana pasada, en una entrevista con Juan Carlos Valerio, cuando desacreditó las aspiraciones del coordinador de Morena en San Lázaro después de una pregunta del comunicador.
Fue directo y fue duro.
Después de eso será difícil ver a Barbosa retractándose de sus palabras y levantándole la mano a Mier en mítines de campaña por la gubernatura.
No sucederá.
Atento a las dificultades aparentemente insalvables del legislador federal con el mandatario, el senador Alejandro Armenta aprovecha cualquier oportunidad para tratar de convertirse en el aliado de Barbosa que consiga su confianza y su respaldo para hacerse de la postulación.
La tarea es complicada, por aquellos cercanos al gobernador empeñados en evitar una reconciliación, que le recuerdan una y otra vez lo ocurrido en la interna de 2019, pero eso no desanima a Armenta, que sigue en lo suyo.
El problema del senador radica en Ricardo Monreal.
Aquello que fuera el principal activo del poblano para moverse dentro de Morena puede dentro de dos años convertirse en su peor lastre. Si la fractura del zacatecano con el presidente López Obrador no sana, es posible que contamine a Armenta, dejándolo fuera de la nominación.
Si esos dos escenarios sucedieran, si ‘Nacho’ Mier no pasara la aduana de Barbosa, dando por hecho primero que sobreviva al fracaso legislativo de la reforma eléctrica, y Alejandro Armenta corriera la misma mala suerte que su mentor, ¿por quién apostaría la cuatroté para retener el poder en el estado?
Empiece usted por los visibles.
¿Claudia Rivera?
Imposible, por su desempeño como alcaldesa de la capital y el resultado de su intento de reelección.
¿Sergio Salomón Céspedes o Héctor Sánchez, ambos aliados del gobernador?
Tampoco. El primero acaba de llegar a Morena y el segundo ni militante es.
Un punto más: desde donde están no pueden hacer precampaña como indican los manuales de aspirantes a cargos de elección popular.
¿Algún integrante del gabinete?
Ninguno en plan serio.
¿Entonces, quién?
Por ahora no aparece nadie más.
Aunque en ese partido nunca deben descartarse sorpresas impensables.
Twitter: @jorgerdzc
