Grupo de Genoveva Huerta impulsa a Jorge Aguilar para que sea candidato en 2024
Jorge Aguilar Ch
Casi todos los espacios de participación en el PAN se les han venido cerrando a los morenovallistas, encabezados por Genoveva Huerta Villegas, por lo que uno de sus últimos asideros ha sido el alimentar la idea, el sueño, el proyecto, de que Jorge Aguilar Chedraui podría ser el candidato del albiazul a la alcaldía de la ciudad de Puebla en el año 2024.
Una propuesta que se ha venido alimentando por los pocos panistas leales que le quedan a Genoveva Huerta, bajo la idea de que el ex secretario de Salud en el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas es de los pocos miembros del PAN que mantienen una línea crítica en contra de Morena y los gobiernos de la 4T.
Esa visión –muy miope—parte del hecho de que Aguilar Chedraui –recientemente– logró una recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos en donde se advierte que se cometieron supuestos abusos en su contra porque se le acusó públicamente de actos de corrupción a su paso como titular de la Secretaría de Salud de Puebla –entre los años 2011 y 2013–, sin que hubiera procesos legales que dieran soporte a esos señalamientos.
Para los seguidores de Genoveva Huerta esa recomendación es el equivalente a un enfrentamiento frontal contra el gobierno del estado, contra Morena, contra todo aquello que huela a la 4T.
Y por ese motivo, luego de la derrota que la facción de Huerta Villegas sufrió en la reciente disputa por el Comité Directivo del PAN, los morenovallistas se han concentrado en buscar la manera de hacer crecer a la figura de Jorge Aguilar, con el propósito de que se posicione rumbo a la contienda de 2024.
Esa idea parte fundamentalmente de que Jorge Aguilar habría sido quien financió la reciente campaña electoral de Genoveva Huerta en la lucha por reelegirse como presidenta del partido.
Además, porque es quien supuestamente aportó las estrategias para hacer competitiva la planilla que encabezó Huerta Villegas.
Otro factor, que comentan los partidarios del también ex diputado local, es que de todos los políticos que fueron parte del gobierno de Moreno Valle, es el único que sigue activo en la vida interna del PAN poblano, a diferencia del resto que se han replegado o huyeron del estado por el temor de que se emprenda en su contra procesos legales por los escándalos de corrupción y abusos que se cometieron en el sexenio de 2011 a 2016.
Signo de una crisis
Los anteriores argumentos a favor de Jorge Aguilar Chedraui están muy lejos de reflejar un proyecto político sólido y con posibilidades de crecer.
Es en realidad una muestra de la crisis que ya atraviesa Genoveva Huerta Villegas y su grupo por la pérdida de poder, que se dio luego del pobre resultado que esta facción consiguió en la reciente lucha por las alcaldías en el estado y la derrota estrepitosa en la contienda por el Comité Directivo Estatal del PAN.
A ello, se debe sumar que está en puerta el dictamen de los órganos jurisdiccionales del PAN que acabarían desechando la impugnación que se presentó contra el triunfo de Augusta Valentina Díaz de Rivera en el proceso electoral del albiazul.
La idea de que Jorge Aguilar podría ser un aspirante competitivo para la sucesión de 2024, es una apreciación alejada de la realidad.
Para empezar Jorge Aguilar es un político que no le gusta los reflectores públicos y nunca se ha destacado por ser un político con capacidad de debate, de crítica, de poder polemizar. Su estrella nació y se apagó solamente por haber sido incondicional del extinto Rafael Moreno Valle Rosas.
Un segundo factor en su contra es la fuerte animadversión que existe entre el edil de la capital, Eduardo Rivera Pérez, y el ex secretario de Salud morenovallista.
Eduardo Rivera es hoy en día el principal líder político del PAN y seguramente, su opinión será decisiva en 2024 para aprobar las principales candidaturas a cargos de elección popular.
En ese sentido, se antoja casi imposible que se pueda borrar los agravios que sufrió Eduardo Rivera Pérez cuando el morenovallismo lo quiso meter a la cárcel, por la fiscalización de sus cuentas públicas, proceso en el que intervino Jorge Aguilar, en su calidad de presidente del Congreso local.
Y un último factor, es que Jorge Aguilar es visto como un personaje ajeno a la doctrina del PAN. No es alguien que conecte ni con la militancia ni con los simpatizantes del albiazul.
Solo es apreciado por el alicaído grupo político de Genoveva Huerta.
