La guerra de los Rivera
Inevitablemente todo parece indicar que habrá guerra entre el presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera Pérez y su antecesora en el cargo, la ex edil Claudia Rivera Vivanco.
Lo que parecía ser una “luna de miel” entre ambos personajes, durante el periodo de entrega-recepción, terminó de manera abrupta el día de ayer, cuando de manera intempestiva, el alcalde capitalino, salió a acusar a su antecesora de haberle mentido a los ciudadanos.
Rivera Pérez argumentó que su antecesora le había manejado unas cifras de recursos durante la entrega-recepción, los cuales no cuadran con la realidad, ya que el ayuntamiento presenta un déficit por más de 21 millones de pesos, sin contar los diferentes pleitos legales que dejo pendiente la pasada administración, los cuales están por cumplirse en donde está en litigio una cantidad cercana a los 218 millones de pesos.
El presidente municipal no precisó si iniciará acciones legales en contra de la ex alcaldesa capitalina o en contra de su tesorero, lo cual, deja una sensación de incertidumbre, en torno a que, si se trata solo de denuncias mediáticas o en realidad se va a castigar los excesos, si es que en realidad hubiera incurrido en ellos la pasada administración.
Y es que, desde mi punto de vista, para que el asunto no quede simplemente en el plano mediático era necesario que el alcalde capitalino instruyera a la Síndico municipal, Lupita Arrubarrena, el inicio de sendas denuncias en contra de quien resulte responsable de los delitos que pudieran ser imputados.
El propio Eduardo Rivera sabe que hacer señalamientos sin sustento pueden terminar por convertir en victima al acusado y lo sabe porque él en su primer periodo al frente de los destinos de la ciudad, fue señalado en su momento en forma por demás injusta por el fallecido Rafael Moreno Valle, quien acusó a Lalo de no comprobar recursos dentro de sus cuentas públicas.
Rivera Pérez debe de recordar que las imputaciones se deben de demostrar, ya que en caso contrario podrían convertir a la ex presidenta municipal, Claudia Rivera en víctima y catapultarla políticamente hablando, hacia otros puestos de elección popular.
En fin, el tema principal es que estalló la guerra entre los Rivera y ya veremos quien resulta ganador, luego de los señalamientos en contra de la ex presidenta municipal de Puebla.
Este es seguramente el primer round de muchos otros que seguirán entre ambos personajes, los cuales tienen puesta su mirada en el 2024.
El colapso del sistema de salud en México. Lejos, muy lejos quedó la promesa del presidente López de afirmar que el Sistema de Salud de nuestro país sería como el de Suiza, gracias al mal llamado Instituto para la Salud y el Bienestar, el mal llamado Insabi.
El dichoso Insabi sustituyó lo que en su momento se conoció como el Seguro Popular, una prestación para todas aquellas personas, que no contaban con la cobertura médica de instituciones como el IMSS, el ISSSTE u otros sistemas de seguridad social, el cual abolió el presidente, debido a que según él todo era corrupción en la operación de este sistema.
El Insabi entró en operaciones el pasado 1 de enero del 2020 y hasta la fecha es un hecho que no sirve absolutamente para nada, es inoperante, no ayuda en nada a la población, la cual padece por falta de medicamento y ya ni se diga si se trata de intervenciones quirúrgicas mayores o de enfermedades como cáncer o insuficiencia renal, en donde muchas de las veces los han dejado sin sus reactivos a los pacientes.
La presencia del Covid-19 en el mundo y su impacto en México, sin duda, desnudó las carencias, del tan cacareado sistema de seguridad social, implementado por la administración “pejista”, pues la gente de escasos recursos, resultó ser la más afectada ante l presencia de este extraño virus y sus consecuencias.
El colapso del Sistema de Salud se dio con el cambio de reglas que no estuvieron bien estructuradas en 2019, y fueron golpeadas por el Covid-19.
Pero el cambio de estrategia en licitaciones para la compra de medicamentos, distribución y almacenamiento, de forma tan abrupta y sin tener un acuerdo previo con toda la cadena productiva, fue caótico desde finales del año pasado. Y aún no termina de definirse. Una de las causas del hoy desabasto.
Que había irregularidades y corrupción, seguro que sí, pero hay que recordar que los medicamentos llevan un proceso, tiempo y en muchos casos un tratamiento muy complejo para su llegada a hospitales. Y este proceso solo algunos podían realizarlo, por su capacidad, infraestructura y especialidad. Tema que todavía causa estragos.
Ajustes que han llevado a que Hacienda y la Secretaría de Salud, no concluyan los pedidos de varias fórmulas, como es el caso de las vacunas para atender el papiloma humano o reactivos necesarios para atender a los enfermos de cáncer que requieren de sus quimioterapias.
A ello se suma la cancelación de presupuestos por demás importantes. Qué decir del Fondo de Protección Contra Gastos Catastróficos equivalente a 70 mil millones de pesos, a través del cual se compraban medicamentos oncológicos, retrovirales y muchos más, de los cuales, hoy se tiene escasez.
Además de ampliar y no recortar el presupuesto en Salud, porque el efecto colateral en estos momentos está siendo las casi un millón de consultas diarias que recibe el sistema de salud pública, y de las cuales entre 1 y 2 por ciento son de especialidades; un 15 por ciento de segundo nivel y el resto de primer nivel, que en su mayoría se están dejando de atender, o en el peor de los casos ni se contemplan.
El Sistema de Salud de nuestro país está totalmente colapsado y es un hecho que es peor que antes. Un síntoma por demás representativo de los que han sido estos gobiernos emanados de la mal llamada cuarta transformación.
Twitter: @riva_leo
