A punto de que el CEN le quite a Genoveva Huerta el control del proceso electoral de Puebla
Foto: PAN Puebla
Genoveva Huerta Villegas se está jugando su última carta en el intento de reelegirse como presidente estatal del PAN, pues luego del segundo intento fallido –la noche del jueves pasado– de designar una Comisión Electoral a modo, hay muchas posibilidades de que el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) panista asuma esa función y, por ende, le quiten a la actual dirigente la posibilidad de manipular los comicios albiazules a su favor.
Huerta Villegas busca al puro estilo morenovallista ganar la reelección “arrebatando” el resultado a su favor, para lo cual es prioritario tener el control de la Comisión Electoral, pues sin ese órgano las posibilidades de ganar se diluyen totalmente.
Dentro del PAN se tiene la estimación de que la presidente del Comité Directivo Estatal a lo mucho tendría el respaldo de un 20 o 30 por ciento de la militancia como consecuencia de que se le responsabiliza, con justa razón, del grueso de los descalabros electorales que enfrentó el partido en los comicios del pasado 6 de junio.
Ante esa circunstancia y el escenario –muy posible—de que surja una candidata fuerte y opositora –que necesariamente tiene que ser mujer por un criterio de equidad de género–, podría fácilmente cocinarse una derrota electoral de Genoveva Huera en una proporción de dos a uno.
Por eso la apuesta de la dirigente es tener el control absoluto de la Comisión Electoral para que este órgano no sea imparcial y se muestre indiferente a las anomalías que se podrían cometer el día de las votaciones de los militantes, tendientes a generar un resultado a favor de la reelección de la presidente del partido.
Dicho de una manera más sencilla, parece que el grupo político de la líder albiazul tiene como principal estrategia para ganar los comicios el realizar un fraude electoral.
El pasado domingo 22 de agosto, se realizó una sesión del Consejo Estatal del PAN en donde se eligió una Comisión Electoral constituida por políticos afines a Genoveva Huerta Villegas, encabezada por la panista atlixquence Leonor Popócatl Gutiérrez. El problema es que no se cuidó la legalidad y las formas en la sesión de dicho órgano de gobierno.
A muchos consejeros que son afines al alcalde electo de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, no siquiera se les convocó a la asamblea y aunque se utilizaron “cachirules” para aparentar que había quórum, al final se acabó demostrando ante el CEN –por inconformes con ese encuentro—que no se alcanzó la asistencia legal y, por tanto, cuatro días más tarde, se declaró invalida la sesión en cuestión.
El jueves 26 de agosto, a las 21 horas, Huerta volvió a convocar al Consejo Estatal del PAN y se quiso votar en fast track otra vez la elección de una Comisión Electoral favorable a la dirigente albiazul.
Sin embargo, ahora las cosas fueron de mal en peor, ya que no solamente se volvió a no convocar a varios consejeros “incomodos”, sino que se suplantó la identidad de algunos integrantes de ese órgano partidista.
Tal fue el caso de la consejera Maritza Gómez, quien denunció que si estar participando en la sesión se estaba utilizando su nombre como si estuviera presente, pese a que en la sala de zoom –que es el sistema de comunicación remota que se utilizó en la reunión—no aparecía conectada y tampoco estaba su fotografía.
La agraviada escribió en sus redes sociales: “En la sesión del Consejo Estatal del PAN puebla estan usando mi nombre sin fotografia y yo no estoy conectada me estan suplantando la identidad y eso es delito!!!” (Sic)
Otro consejero crítico de Huerta Villegas, de nombre Francisco Mota denunció: “Cuenta mi asistencia… pero no tengo voz y voto” en la sesión del Consejo Estatal.
Todo apunta que la sesión del 26 de agosto acabará siendo declarada inválida, tal como pasó con la del día 22 del mismo mes.
Si en la primera se consideró una falta grave que no hubiera quorum legal, ahora resulta todavía más drástico que se haya cometido actos de suplantación de identidad, toda vez que eso abre la posibilidad de que el partido pudiera ser denunciado penalmente por tolerar un ilícito en una sesión oficial.
En caso de anularse la segunda sesión de Consejo Estatal, entonces el CEN del PAN designará una Comisión Electoral que no tiene que ser controlada por panistas de Puebla y esa situación significaría que, ahora si, habría un órgano de control imparcial y que no toleraría anomalías de cualquier candidato que participe en la contienda interna del partido de derecha.
Si ocurre este último escenario, que es muy probable, prácticamente Genoveva Huerta perdería todo margen de lucha para ganar el proceso interno y repetir en un segundo periodo al frente del Partido Acción Nacional.
