Eduardo Rivera proyecta convertir a regidores en funcionarios
Se dice que un proyecto que se estaría analizando en el equipo del edil electo de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, es proponerles a algunos regidores la posibilidad de renunciar a ejercer dichos cargos de elección popular a cambio de asumir puestos administrativos, de alto nivel, en el ayuntamiento de la capital. El propósito es ampliar las alianzas que tejió el panista en campaña y al mismo tiempo, darle cohesión al grupo de integrantes del cabildo que provienen de la coalición ganadora Va por Puebla, que tiene una composición plural y diversa.
Uno de los grandes retos que va a enfrentar Eduardo Rivera Pérez en su segundo mandato como edil de la capital –que inicia en octubre próximo—es que tendrá en el cabildo a un grupo opositor de la 4T que es fuerte, cohesionado y plenamente identificado con su exrival en la lucha por la alcaldía de Puebla, la todavía edil Claudia Rivera Vivanco.
Son seis regidores de Morena que llegan con esa condición, que a diferencia de otros grupos opositores que ha habido en el Cabildo de Puebla, este se ha conformado con mucha solidez. No se observa –hasta ahora– divisiones o posiciones enfrentadas entre sus integrantes.
El grupo de la 4T será encabezado por Leobardo Rodríguez, el actual secretario de Administración del ayuntamiento de Puebla y uno de los hombres de mayor confianza de la edil saliente de la capital.
También se encuentran Elisa Molina Rivera –que sustituyó a Lisa Aceves, cuando renunció a la planilla de Morena–, Ángel Rivera, Ana Laura Martínez y Carmen María Palma, quienes todos ellos han sido parte del grupo político de Claudia Rivera.
Una sexta posición es para Ernesto Aguilar Yordi, quien es un personaje identificado con el senador Alejandro Armenta Mier. Sin embargo, se ha integrado al resto de los regidores morenistas.
Ante este bloque opositor, que tendría la capacidad de ejercer un fuerte contrapeso, se ha planteado en el equipo de Eduardo Rivera que es fundamental tener un grupo de regidores afines al edil lo más cohesionado posible. Una situación un tanto complicado pues la planilla de la coalición Va Por Puebla se formó por integrantes de cuatro expresiones del PAN, junto con miembros del PRI y del PRD.
Se ha evaluado que en el Cabildo se complicaría mucho su funcionamiento si se repite la experiencia del llamado G5, que se vivió en el gobierno de Claudia Rivera, el cual es una facción de regidores de Morena que ejercieron una posición crítica, disidente y en muchas ocasiones totalmente enfrentada a la edil, quien nunca supo lidiar con esta situación y estuvo a punto de llevarla, en varias ocasiones, al borde fuertes derrotas en el cuerpo edilicio de la capital.
Si algo desgastó de manera abrumadora a Claudia Rivera, es que encabezó un gobierno de Morena que tenía una oposición devastadora en un grupo de regidores de Morena.
El propio Eduardo Rivera, en su primer mandato entre los años 2011 y 2014, le tocó lidiar con un grupo de regidores panistas, encabezados por Carlos Ibáñez Alcocer y Pedro Gutiérrez Varela, que eran alentados desde el morenovallismo para causar conflictos en el Cabildo de Puebla. Eran miembros del PAN que se enfrentaban a un gobierno del PAN.
Todavía Ibáñez Alcocer –en febrero de este año– apareció intentando dañar la candidatura de Eduardo Rivera al presentar ante la Fiscalía General del Estado una denuncia por una supuesta compra irregular de gasolina por 37 millones 574 mil pesos en el ayuntamiento del trienio de 2011 a 2014.
<cba> Posibles cambios
Aún se ignora si pudiera avanzar la propuesta –del equipo de Eduardo Rivera– de pedir a regidores electos de Va por Puebla que dejan sus posiciones en el Cabildo a cambio de importantes cargos en el ayuntamiento.
Se dice que una propuesta se la habrían hecho a Karina Romero Alcalá, quien es regidora por el PRI. Es hija de la ex edil Blanca Alcalá Ruiz, ya fue integrante del Cabildo capitalino entre los años 2014 y 2018. Hace tres año fue candidata a diputada federal por el distrito 12 de la ciudad de Puebla y perdió contra Fernando Manzanilla Prieto, quien contendió por el Partido Encuentro Social.
A Karina Romero le estarían ofreciendo ocupar la secretaría general del ayuntamiento u otro cargo de igual relevancia en el ayuntamiento.
La suplente de Romero Alcalá es la ex diputada local panista Ana María Jiménez Ortiz, que de llegar a la titularidad de una regiduría, significaría fortalecer la presencia de la corriente del PAN que es afín a Eduardo Rivera.
Otra propuesta se la habrían hecho –bueno, es lo que se dice—a Luis Edilberto Franco Martínez, quien es un hombre muy cercano a Jorge Aguilar Chedraui, pues el primero fue subdirector de Promoción y Afiliación al Seguro Popular cuando el segundo fue secretario de Salud, a lo largo del primer trienio de Rafael Moreno Valle Rosas como gobernador de Puebla.
Y el suplente de Franco Martínez es Rafael Guzmán Hernández, un importante abogado del PAN y que también es parte de la corriente del próximo edil de la capital.
Una tercera propuesta, según las especulaciones, sería para Alejandro Cañedo Priesca, quien ya ha sido dos veces titular del área de Turismo del ayuntamiento de Puebla. Y es considerado alguien muy cercano al ex gobernador José Antonio Gali Fayad.
