Telefonistas estiman que desaparece Telmex y desairan al sindicato
En el Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM) inició –esta semana– el proceso para renovar la dirigencia de Puebla, con la novedad de que habría una sola planilla, la Verde, que permitiría la reelección de Marco Antonio Luna como secretario general. Este no es reflejo de un buen liderazgo, sino del miedo y el desconcierto que hay entre los trabajadores de que se está en la antesala de la desaparición de la mítica empresa Teléfonos de México (Telmex) y de la probable salida de Francisco Hernández Juárez como dirigente gremial a nivel nacional.
La privatización de Telmex en 1990, por el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, dio pie a la formación de la fortuna más grande de México en torno a Carlos Slim y a que Francisco Hernández Juárez se volviera en el sempiterno dirigente gremial, que lleva 44 años en el poder.
Ahora Telmex ya no es una empresa productiva. Se ha reducido a la administración de las disminuidas líneas telefónicas fijas. Sus ingresos económicos ya no compiten con las ganancias de las redes de telefonía celular, que también controla Carlos Slim de manera preponderante. Además, sus edificios, vehículos y servicios adicionales, como la navegación en internet y manejo de fibra óptica fueron descentralizados a otras compañías.
El problema principal de Telmex, aparte de haber perdido mercado, es que en la actualidad ya tiene más trabajadores jubilados que activos, que no permite darle rentabilidad a la empresa.
En el caso de Puebla, hay alrededor de mil 200 trabajadores jubilados contra unos 700 miembros activos y de estos, 20 por ciento están en la etapa de exigir su retiro, pues el contrato colectivo de trabajo permite a los telefonistas solicitar ese beneficio en el caso de los hombres a los 53 años y las mujeres con 51 años de edad, junto con 25 años de experiencia laboral.
Ante esa circunstancia, se sabe que habría los planes a principios del próximo de anunciar la quiebra de Telmex y trasladar los servicios de telefonía fija a otra compañía, en donde habría condiciones laborales muy distintas a las de Teléfonos de México. Es decir, se tendrían menos derechos, tal como ocurre con quienes están contratados en América Móvil, que es el consorcio dueño de Telcel, la firma líder de telefonía celular.
También se sabe que Francisco Hernández Juárez, un personaje que llegó al poder bajo un movimiento de renovación del sindicalismo en México y se acabó convirtiendo en el principal cacique gremial, se ha topado contra la 4T y todo indica, que estarían contados sus días.
Actualmente hay 10 denuncias ante la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público contra familiares de Hernández Juárez, que tendrían problemas para demostrar sus ingresos económicos.
Esas denuncias se hicieron desde el seno del STRM que se ha acusado un supuesto enriquecimiento inexplicable de la familia del líder gremial, que tiene a su cargo el manejo de la caja de ahorro del sindicato, de la cual nunca se ha trasparentado los montos globales de capital, del dinero ganado por los intereses y réditos, así como la utilización de fondos en inversiones financieras externas a la organización.
Un error grave de Hernández Juárez fue haber apoyado al sindicato de Notimex, la agencia de noticias del Estado Mexicano, que se ha enfrentado a la directora Sanjuana Martínez, que llegó a desmontar actos de corrupción y saqueo de los que era los representantes laborales.
Se dice que Hernández Juárez estaría negociando dejar el poder al estilo de Carlos Romero Deschamps, quien cedió el control del Sindicato Petrolero de la República Mexicana por renuncia voluntaria a cambio de no pisar a cárcel.
Y que se quiere ir antes de que quiebre Telmex, para que no le toque el grave problema de negociar el futuro de los trabajadores.
Por esos se está cuidando el proceso de renovación de las dirigencias locales del STPM para que los disidentes no ganen espacios y se logre una salida controlada de Hernández Juárez del sindicato.
Para conseguir ese propósito, se van a utilizar boletas foliadas para la votación en la elección de los nuevos dirigentes.
Es decir, se sabrá el sentido del sufragio de cada trabajador y por esa razón, la mayoría de los miembros activos del sindicato prefieren votar por la planilla de la corriente de Hernández Juárez, que siempre es la de color Verde, o mejor no participar en los comicios. Como una manera de evitar represalias que les cueste la chamba.
Y por otro lado, hay el desconcierto por la muy probable desaparición de Telmex. No vale la pena ya involucrarse en una empresa sindical que tal vez ya no tenga futuro, es el sentir de muchos de los agremiados del STRM.
