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Antorcha Campesina fue un lastre para el PAN

Antorcha Campesina fue un lastre para el PAN

Al surgir la alianza entre el PRI y el PAN en Puebla, por una orden de los presidentes nacionales de ambas fuerzas políticas, los dirigentes locales de ambos partidos decidieron que una prioridad para que funcionara la coalición era sumar a Antorcha Campesina (AC), por considerar que podía llenar de sufragios sus resultados y realizar una importante movilización de electores. Eso no ocurrió. Al revés: acabó siendo un lastre para el albiazul y esa condición se reflejó en los comicios de este domingo 6 de junio.

En lugar de que AC apuntalara al albiazul, acabó siendo un lastre que opacó el importante avance electoral del PAN conseguido hace un par de días. Ejemplos son los siguientes:

AC fue un factor decisivo para que el albiazul perdiera la alcaldía en uno de sus bastiones más importantes en el país, que es el municipio de Atlixco.

También para que se le fuera de las manos la presidencia municipal de Santa Clara Ocoyucan, que desde hace seis años busca afanosamente –para poder controlar el corredor inmobiliario de Lomas de Angelópolis– y que, en esta ocasión ya le tenía en la bolsa y se le esfumó por una operación electoral de los antorchistas.

Y que candidatos antorchistas acabaron derrotados en dos distritos electorales locales y uno federal, lo cual cerró la posibilidad de que el PRIAN pudiera tener una fuerza legislativa más consistente y destacada.

Dicho de una manera más sencilla: la idea de que AC iba a sumar carretadas de votos al PRIAN fue una ilusión y le acabó restando efectividad electoral.

Es cierto que AC es la última organización popular vigente que aporta un voto corporativo y tiene amplios recursos humanos y materiales para desplegar campañas electorales intensas.

Pero al mismo tiempo, su mala fama de agrupación conflictiva es hoy en día un factor que aleja, espanta, repele a importantes sectores de la población, sobre todo a las clases medias, que más se identifican con el PAN. Un conflicto que no supieron advertir los dirigentes panistas, encabezados por Genoveva Huerta Villegas.

La debacle de Atlixco

Este 6 de junio hubo una clase media alta que, al margen de la estrategia electoral del PAN, salió a votar de manera espontanea y masiva en contra de Morena y el presidente Andrés Manuel López Obrador. Los propios panistas no esperaban esa respuesta, que les dio la posibilidad de arrasar en la zona metropolitana de Puebla, una de las áreas electorales más importantes en el país.

Sin embargo, lo que tampoco advirtieron es que importantes segmentos de esa misma población salieron a sufragar contra Antorcha Campesina, para que esta organización no avance en importantes zonas urbanas del estado. Eso explica, en parte, la derrota del PAN en Atlixco.

No se le puede quitar el mérito a Ariadna Ayala Camarillo de haber logrado –como candidata del PT y Morena— derrotar al PAN en Atlixco, que tenía un dominio electoral de casi 27 años en esa ciudad.

Más allá del desempeño de la candidata de Morena, un factor que contribuyó es que entre las clases medias de Atlixco no gusta para nada el avance electoral y social que AC ha desplegado en los últimos años.

Al principio de la campaña electoral, había una encuesta que mencionaba que el principal defecto del panista Guillermo Velázquez Gutiérrez era haberse aliado con el PRI y con Antorcha Campesina. Es decir, para la gente era más grave ese factor que los problemas de seguridad, servicios públicos o conflictos urbanos que le tocó atender al edil de Atlixco y quien el domingo perdió la elección en su intento de reelegirse como alcalde de esta ciudad.

Tres de cada siete ciudadanos veían muy mal la presencia de un antorchista en la planilla de regidores de Guillermo Velázquez y el domingo, salieron a votar para que AC no fuera parte del gobierno de esta importante ciudad.

Algo similar pasó en la lucha de la diputación federal. Morena postuló a un mal candidato y poco conocido en Atlixco en la figura de Mario Miguel Carrillo Cubillas, pero acabó ganando por más de 22 mil votos frente a la candidata del PRIAN, Hersilia Onfalia Adamina Córdova Morán, quien es la principal dirigente antorchista en la región.

Otro caso similar es lo ocurrido en Santa Clara Ocoyucan, en donde de manera inédita los colonos de Lomas de Angelópolis salieron a votar bajo dos perspectivas: sufragar contra AMLO y AC, motivados por el candidato albiazul Jesús Giles Cormona, quien logró despertar la animadversión de esos ciudadanos contra Antorcha Campesina, que ha gobernado el municipio en los últimos años.

Parecía que funcionaba la estrategia de Giles y en la media noche del domingo el PAN tenía el triunfo electoral en las manos. Esa posibilidad se esfumó en la madrugada, con la operación electoral de los antorchistas, que dejó al aspirante albiazul ocho puntos debajo de su adversario del PRI.

Algo similar pasó en distrito local 23, de Acatlán de Osorio, en donde fue derrotado el antorchista Nibardo Hernández Sánchez por mil votos de diferencia.

O en el distrito 20 de la capital, donde también por una diferencia de mil votos no pudo ganar los comicios la líder antorchista Frine Soraya Córdova Morán frente al morenista José Antonio López Ruiz.