800 facturas falsas ponen en jaque al matrimonio Alvarado Luna
Se dice que en el ayuntamiento de Huauchinango se habrían descubierto poco más de 800 facturas falsas, correspondientes a la parte final del periodo oficial de 2014 a 2018, que es la época del gobierno de Gabriel Alvarado Lorenzo, quien es esposo de Liliana Luna Aguirre y hermano de Gabriela Alvarado, quienes son candidatas de Morena a ediles de la Sierra Norte de Puebla.
Por esa razón, se comenta con mucha insistencia en Huauchinango, que se ha convertido una prioridad para Gabriel Alvarado que su esposa Liliana Luna ganar la elección de alcalde de Huauchinango para que se frenen los procesos legales que se habrían abierto, desde el año pasado, por el supuesto uso de las llamadas “empresas factureras” para justificar el gasto de muchos millones de pesos en operaciones simuladas.
Algunos conocedores del tema sostienen que cada factura sería del orden de los 100 mil a los 300 mil pesos, pero que en conjunto darían una cantidad global superior a los 30 o 40 millones de pesos.
Y que esas facturas “chuecas” únicamente corresponderían al último tramo del largo periodo de gobierno, que en esa ocasión duró 4 años y 8 meses.
También se dice que, siendo honestos, no es un problema de presunta corrupción que ataña exclusivamente a Gabriel Alvarado, quien fue edil bajo las siglas del PRD y la tutela del extinto ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas.
Algunos suponen que Alvarado Lorenzo solo es otro edil víctima que en su momento recibieron órdenes desde la Secretaría de Finanzas o de Infraestructura para que, por una “disposición superior”, se emitieran facturas falsas a favor de ciertas empresas consentidas.
Los alcaldes de esa época –es decir entre 2014 y 2018—y muchos funcionarios del gobierno estatal, obedecieron ciegamente porque había la idea de que el morenovallismo era políticamente indestructible e iba a gobernar por lo menos hasta el año 2024, lo que daba tiempo de borrar los fraudes cometidos por medio de las “factureras”.
Ahora que el morenovallismo ya solo es un suspiro, Gabriel Alvarado y otros ex ediles se quedaron solos para defenderse de presuntos actos de corrupción en donde solamente fueron intermediarios, no los beneficiarios directos.
Pero al final, sin importar quien ordenó la emisión de las facturas falsas, los ex ediles involucrados en este problema son los responsables legales y tendrán que cargar en sus espaldas los “pecados morenovallistas”.
Esa situación es la que explica porque Gabriel Alvarado siendo un protegido, un consentido, de Rafael Moreno Valle Rosas y de su esposa Martha Érika Alonso Hidalgo, que renegaba de Morena y se asumía como un devoto del morenovallismo, junto con su esposa Liliana Luna y su hermana Gabriela Alvarado, ahora dieron un viraje hacia la 4T. Es una medida desesperada, aparentemente, “para salvar el pellejo”.
Gane o pierda la actual candidata de Morena en Huauchinango, el proceso de las supuestas facturas falsas tiene en jaque al matrimonio Alvarado-Luna, porque se sabe que ya estaría avanzado el proceso para judicializar el asunto de las operaciones simuladas.
Ambos estarían jugando contra el tiempo, para que les alcance a ganar los comicios y asumir la titularidad del ayuntamiento de Huauchinango, para luego arrancar un proceso complejo para intentar desactivar las acusaciones de operaciones fraudulentas.
Es un proceso muy largo, sinuoso, accidentado, por varios factores:
El primero es que la candidatura de Liliana Luna Aguirre sigue impugnada ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación por el actual edil Gustavo Vargas, quien también es de Morena.
Se estima, que el caso se resolvería a mediados de la próxima semana, ya casi acabado el periodo de campañas electorales.
Gustavo Vargas se dice seguro de que puede ganar el litigio.
Muchos en Huauchinango ven muy preocupado al matrimonio Alvarado-Luna.
Un segundo factor es que la contienda está muy cerrada. A Liliana Luna le favorece que la marca de Morena está en el primer lugar de la intención del voto.
Le desfavorece que los propios activistas de Morena son los que llaman a votar en su contra, bajo la idea de que es una candidata identificada con el morenovallismo que entró a la 4T con “piel de oveja”.
El tercer factor desfavorable es que algunas fuentes del ayuntamiento de Huauchinango sostienen que el proceso legal por las facturas falsas ya no se detiene, gane o pierda la candidata de Morena.
