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Defraudador inmobiliario controla el autogobierno del penal de San Pedro Cholula

Penal De San Pedro Cholula

Penal De San Pedro Cholula

El penal de San Pedro Cholula desde hace más de una década es una olla de presión, que siempre está a punto de explotar, sin que ningún gobierno encuentre una solución. Es un sitio donde la capacidad de internos está desbordada, abunda la corrupción, la tortura y ahí todo se vende, hasta la visita familiar o íntima. Lo sorprendente es todo este entramado de abusos se estaría ahora cometiendo no por malas autoridades penitenciarias, sino por un interno que ha construido un poderoso autogobierno.

De acuerdo con algunos testimonios de familiares de reos de ese penal, el manejo de este Centro de Reinserción Social de San Pedro Cholula (Cereso) al parecer corre a cargo de un interno llamado Mirko R, quien habría desarrollado una importante empresa para comercializar todo, hasta el aire que se respira dentro de este lugar.

Mirko R enfrenta un proceso penal supuestamente por la venta de unos terrenos en el municipio de San Andrés Calpan, que al parecer no eran de su propiedad y se querían destinar para un importante desarrollo inmobiliario.

Se dice que este interno encabeza un poderoso autogobierno, que es el que decide todo lo que entra al penal, incluidas visitas y mercancías, además de imponer castigos o privilegios a la población penitenciaria. Todo esto es posible por la supuesta protección que estaría recibiendo de José Antonio Silva Ramírez, quien es subdirector del Cereso de San Pedro Cholula.

Y por la pobre autoridad que ejerce la directora Faviola Sánchez Hernández, que poco o nada ha hecho contra la corrupción que impera en este Cereso.

La mayor inconformidad que hay en el presente, es que aunque oficialmente para realizar una visita familiar o intima hay que hacer un trámite burocrático gratuito, la realidad es que a los internos se les está cobrando, de acuerdo a su perfil criminal, importantes sumas de dinero que van desde varios cientos de pesos o hasta miles de pesos para dejarlos ver a parientes o parejas, o incluso a sexoservidoras.

De por si ya es complicado ingresar al Cereso, pues todos los que lo quieren hacer deben pasar por un tortuoso trámite consiste en darse de alta en el Área de Trabajo Social y esperar a que se asigne una hora y un día para ingresar al penal, siguiendo la regla de no vestir blusa o playera de color roja o negra, ni portar lentes, botas y cinturones. La situación se agrava cuando a mucha gente, estando ya en la fila para entrar, se le ha suspendido ese derecho y se enteran que eso ocurrió porque el interno que iba a ver no pudo pagar “la cuota de visita”.

Otro factor de inconformidad es que en las últimas semanas se han incrementado “los castigos” contra los reos, que consisten en la cancelación de visitas, golpizas, restricciones en los alimentos o los ponen a hacer labores adicionales. Muchas de esas “infracciones” estarían ocurriendo porque no están al corriente en el pago de la venta de celdas, catres, comidas, bebidas alcohólicas, teléfonos celulares, pantallas de televisión y probablemente hasta drogas.

Apenas a finales del año pasado, el ambiente se había tensado porque se había denunciado que quienes ejercen el control del penal se dedicaban a extorsionar a los internos, sobre todo a los de nuevo ingreso o que cometieron delitos menores, con “sembrarles drogas” para que los vincularan a nuevos procesos penales y les incrementaran las penas, si es que no pagaban una cuota de 15 mil pesos.

Pese a que se expuso dicha anomalía, los abusos y la corrupción no han disminuido, sino por el contrario se han incrementado. El Cereso de San Pedro Cholula es famoso por dos razones:

Primera: fue el centro de reclusión consentido por Rafael Moreno Valle Rosas, cuando era gobernador, ya que ahí se mandó a varios presos políticos, como una manera de aumentar las condiciones de tortura por ser una cárcel hacinada, con espacios físicos muy reducidos y numerosos conflictos internos.

Como parte de sistema de “escarmentó político”, el juez penal que ejercía en San Pedro Cholula era el celebre José Refugio Alejandro León Flores, quien durante 25 años ejerció utilizando un título y una cédula profesional falsas.

Segunda: porque desde hace diez años se ha expuesto que el penal de San Pedro Cholula está en el corazón del centro histórico de la cabecera municipal, colindando con la delegación de la Cruz Roja, el Centro Escolar Miguel Alemán y está a unas cuentas calles del zócalo, que es la principal zona comercial y de vivienda.

Esta prisión tiene capacidad para un máximo de 150 internos y el promedio, es que siempre tiene entre 500 y 600 personas privadas de su libertad. Y en ocasiones, ha rebasado los 800 “huéspedes”.