Exmarino impone abusos y maltratos contra los Jueces de oralidad del TSJ
Un grupo de 11 jueces de oralidad penal de la zona centro del estado se encuentran al borde de una crisis por los abusos, los excesos y los nombramientos de funcionarios sin preparación académica que sufren por el capricho de uno de los “consentidos” del presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Héctor Sánchez Sánchez, quien nombró a un ex marino, con una mínima experiencia en el Poder Judicial y sin ningún tacto, como jefe de los togados que se encargan de dictar las sentencias más delicadas en contra del crimen.
Con apenas 5 años de experiencia en el TSJ, Daniel Iván Cruz Luna ocupa el cargo de Administrador Judicial de los Juzgados de Oralidad Penal y Ejecución de Sentencias en la Región Centro del estado de Puebla. Antes de ser parte del Poder Judicial, la única experiencia laboral destacada es que fue parte de la Marina.
Este personaje se destaca por tres aspectos fundamentales:
Pese a que Puebla ya ha estados en dos ocasiones en el color rojo del semáforo epidemiológico del Covid–19, los juzgados de oralidad carecen de insumos y medidas de prevención contra el coronavirus. Parece no importarle que en las instalaciones del Poder Judicial se desate una crisis de contagios y muertos por la crisis sanitaria que tiene paralizada al país.
Ha nombrado a personajes, al igual que él, sin experiencia y hasta careciendo de grados académicos necesarios, como funcionarios de los juzgados. Ignorando el reciente escándalo del TSJ por el caso de José Refugio Alejandro León Flores, quien 30 años ejerció como juez penal careciendo de título y cédula profesional.
Y el trato hacia los jueces y demás personal es propio de un superior marino que les habla a sus inferiores siempre con insultos, malos tratos, amenazas y burlas.
Juez que no es de su agrado o no soporta su autoritarismo, es hostigado y lo cambian. Es decir, los togados no son valorados por su apago al estado de Derecho, a la calidad de sus sentencias, la honradez de su desempeño, la ética y el dominio de técnica jurídica, sino por la sumisión y obediencia hacia un jefe tirano. Eso explica el deterioro del Poder Judicial poblano.
Está al 100% de lo que sea
De acuerdo a la hoja de vida oficial de Cruz Luna, es un hombre sin experiencia en el ámbito judicial, como para que sea el responsable de los jueces de oralidad. Pues hasta el año 2016, su mayor labor era ser docente en el Instituto de Estudios Jurídicos del TSJ y de la Universidad de Puebla, plantel de Izúcar de Matamoros.
Antes de ello, entre los años 2006 y 2011, fue asesor técnico de la Segunda Sección del Estado Mayor General de la Secretaría de Marina Armada de México, sin que especifique en qué consistió su desempeño.
Cuando describe sus habilidades, su expresión se reduce a lo siguiente: “Me considero una persona leal, con principios que me impulsan a dedicarme al cien por ciento en las actividades personales y profesionales que se presentan”.
Es decir, si alguien quiere llegar a ser jefe de los jueces del Poder Judicial poblano solamente tiene que “echarle muchas ganas”. Vaya grado de profundidad de los responsables de aplicar la ley en Puebla.
Uno de los excesos que ha cometido el exmarino, es que nombró a su ahijado Fernando Rosales Porras como encargado de la sala del juez Carlos Guillermo Ramírez Rodríguez.
Resulta que el flamente ahijado no tiene titulo profesiona ni cédula, pues acaba de terminar la carrera de abogado y ya es responsable de un juzgado de oralidad penal. Es decir, todavía no se sabe si este muchacho tiene la capacidad de ser un profesional del Derecho y ya influye en el sistema de administración de la justicia.
Eso explica que surjan historias como la del juez que tres décadas ejerció con un título falso y que cuando fue descubierto, todavía se sintió ofendido y está litigando en los tribunales que le levanten el castigo.
Otro ahíjado del exmarino es Rafael Pérez Xilotl, quien es director de Administración del Consejo de la Judicatura, siendo el responable que en las salas penales de oralidad no haya gel, cubrebocas ni nada que proteja al personal de un contagio de Covid–19.
¿Héctor Sánchez sabrá de todas estas anomalías?
¿O Son solapadas por un presidente del TSJ que prometía combatir los vicios del Poder Judicial?
Algunos jueces dicen que el ex marino Daniel Iván Cruz es un “intocable” en el TSJ.
