El camaleónico “Chelís” y la nueva conjura en contra del gobernador
Por Ricardo Morales
José Luis Sánchez Solá, mejor conocido como el “Chelís”, ex director técnico del Puebla de la Franja, es un caso digno de un estudio psiquiátrico.
Y es que este personaje ha resultado ser un camaleón dentro de la política, ya que ha sido priista con el marinismo, aliancista en el morenovallismo, panista en el galicismo y ahora morenista, pero no en el barbosismo, sino con los grupos contrarios al mandatario estatal, que buscan descarrilar su proyecto.
En el 2010, “El Chelís” vivía su apoteosis con La Franja, el equipo de futbol de nuestra ciudad. Tres años antes en el 2007, de su mano, el Puebla ascendió de nueva cuenta a la primera división del balompié nacional, algo que parecía un sueño.
El marinisimo buscó utilizar su “popularidad” para apuntalar a su entonces candidato a la gubernatura, Javier López Zavala, quien ni así pudo derrotar al morenovallismo.
Fue después de la derrota marinista cuando “El Chelís” comenzó a experimentar su esquizofrénica personalidad de tener más de un solo color político en el cuerpo.
En el 2015, de la mano del entonces dirigente de Nueva Alianza, Gerry Islas, apuntaló al morenovallismo, el cual estaba en la cúspide del poder. Sánchez Solá no tuvo reparo en vestir la camiseta turquesa del partido de la maestra Elba Esther Gordillo.
En un nuevo saltó de la tercera cuerda, “El Chelís” reapareció en el 2016, ahora de la mano del candidato del Partido Acción Nacional a la gubernatura de Puebla, Tony Gali, con quien había tenido fuertes diferencias, luego de que Sánchez Solá, siendo director técnico de la Franja, bloqueo una y otra vez el debut de Tony Jr en la primera división, situación que con el tiempo beneficio al primogénito del ex gobernador, quien gracias a esto colgó los botines e incursionó en la política.
Ahora, este emulo de David Bowie, el recientemente fallecido cantante de rock británico, conocido por sus estridentes cambios de look, incursiona dentro de las filas de Morena, para buscar convertirse en el candidato de Morena a la presidencia municipal de Puebla o al menos impedir que Gabriel Biestro lo sea.
Esto último es la parte medular de la nueva conjura que se cierne sobre el gobernador Barbosa, a quien buscan descarrilar a costa de lo que sea, matando a su carta al palacio de Charlie Hall.
Ingenuamente, “El Chelís” se ha prestado al juego de los enemigos del gobernador, quienes lo llevaron con el dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, para presentarlo como una alternativa “fresca” , en medio de la pugna que viven Gabriel Biestro y Claudia Rivera. Un plan B pues, pero sin futuro.
Dicen que detrás de esta nueva conjura están el “bueno”, el “malo” y el “feo”, quienes son estos personajes, Pablo Salazar, el delegado de Morena, Jesús Evangelista y el secretario general con funciones de presidente, Edgar Garmendia.
Sánchez Solá ha dejado correr la versión, de que directamente el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, le pidió que se inscribiera para participar en el proceso y convertirse en su carta, lo cual no es verdad.
La verdadera historia es que “El Chelís” es la carta de este grupo a la alcaldía, con la esperanza de que le gane a Gabriel Biestro en la lucha por la candidatura a la presidencia municipal de Puebla, para que Armenta puede seguir en el Senado, descarrilar a Biestro y luego convertirse en el candidato de Morena a la gubernatura en el 2024. Muy interesante jugada.
Sánchez Solá es ciertamente un personaje conocido en Puebla, pero más allá de sus camaleónicos antecedentes, no se debe de perder de vista el enorme fracaso que ha significado para la política nacional, la incursión de deportistas famosos y para muestra un botón, Cuauhtémoc Blanco.
¿Será posible que tengamos a nuestro nuevo Cuauhtémoc en Puebla? Puede ser, ya todo es posible en este país.
¿El Chelís podrá derrotar a Biestro en la encuestas? Ayer en una muy interesante entrevista con el gobernador Barbosa y este columnista, el mandatario estatal, aseguró que no puede imponer candidato, ni mucho menos sugerir, pero si opinar en Morena y vaya que si lo hará.
Por lo pronto sus adversarios políticos ya se deben de ir colocando los tenis para salir corriendo, porque no tarda en aparecerse el león de la melena negra. Que conste.






