Gerardo Islas juega en las pistas de dos partidos al mismo tiempo
Por Fermín Alejandro García
Hace unos días en que se presentaron a los nuevos dirigentes y cuadros destacados del Partido Encuentro Solidario (PES), encabezado por Francisco Ramos Montaño y por Fernando Manzanilla Prieto, llamó la atención que en la mesa principal se encontraba Salvador Sánchez Trujillo, quien fue subsecretario de Desarrollo Social en el último tramo del morenovallismo y es uno de los brazos derechos del diputado local Gerardo Islas Maldonado.
Esa aparición solamente significa una cosa: Gerardo Islas se encuentra jugando en la cancha de dos partidos políticos al mismo tiempo –que aunque son afines tienen diferencias importantes–, para ver en cuál le atina y se abre camino en la 4T, luego de que renegó del morenovallismo, la corriente que lo hizo crecer políticamente hablando.
Gerardo Islas es actualmente dirigente nacional del naciente Partido Fuerza por México, que creó el contratista y senador suplente Pedro Haces, que tiene como propósito el impulsar una agrupación que incida en sindicatos obreros y gremios de la construcción, como una manera de buscar una cuota de poder en el movimiento lopezobradorista.
Y ahora con Sánchez Trujillo en el nuevo PES –el anterior participó en los comicios de 2018 y perdió el registro–, Gerardo Islas también le está apostando a la propuesta de Fernando Manzanilla Prieto de buscar aglutinar a distintas fuerzas políticas para que en el proceso electoral de 2024 participe en la sucesión de la gubernatura de Puebla, ya sea traicionando al movimiento lopezobradorista y mostrando lealtad al mismo, dependiendo de las circunstancias que dominen.
Quienes conocen el entorno de Gerardo Islas saben que Salvador Sánchez Trujillo no se gobierna solo y que a donde se presenta, siempre representa los intereses de quien fue su jefe en la extinta Secretaría de Desarrollo Social.
Tal situación exhibe el carácter de los personajes antes citados –en particular de Gerardo Islas y Fernando Manzanilla–, quienes son políticos híbridos, que no tiene lealtad a una fuerza política y combinan muchos intereses. Son actores que así como se fueron del morenovallismo, ahora están en la 4T y más tarde podrían traicionar al lopezobradorismo, según convenga a sus intereses estrictamente personales.
