A sacar el oficio
Por Ricardo Morales
Es el momento de que el secretario de Gobernación, David Méndez Márquez y la secretaria de Economía, Olivia Salomón, saquen todo el oficio político a favor de Puebla, con la finalidad de mediar en el conflicto que viven dos de las principales empresas en la entidad, Audi, en la zona de San José Chiapa, y Volkswagen, en la zona de Cuautlancingo.
Ambas empresas son vitales para la economía de la entidad, la cual no se puede dar el lujo de ir a paros, luego de que durante varios meses se detuvo la producción a causa de la pandemia.
Audi enfrenta un conflicto con el municipio de San José Chiapa por el supuesto adeudo de impuestos por parte de la armadora alemana de vehículos de lujo, quien de acuerdo al edil de esta localidad, debe el pago de uso de suelo y también no cuenta con los permisos correspondientes de protección civil, lo cual resulta absurdo.
Por otra parte, en Volkswagen el clima es de tensión dentro de la armadora alemana, porque los trabajadores reclaman el pago de 293,5 millones de pesos de pago de utilidades del 2015, cuando no recibieron su prestación correspondiente, la cual fue impugnada.
Los trabajadores ganaron y ahora demandan el pago de las utilidades correspondientes y amagan con irse a huelga en caso de que la armadora, no llegue de inmediato a un acuerdo con su personal, el cual legítimamente reclaman su dinero.
Ambos casos impactan de manera directa a la economía de Puebla, misma que gira alrededor del clúster automotriz, el cual se busca consolidar con una fuerte inversión por parte de Volkswagen para armar su nueva SUV “Taos”, la cual se fabricaba en China y ahora tendrá su sede en una nueva línea en la armadora ubicada en México.
Reiteró, es el momento de que David Méndez y Olivia Salomón muestren el talento para poder negociar y logren desactivar estos conflictos en ambas armadoras, siendo mediadores de lujo en estas dos confrontaciones, las cuales amenazan la estabilidad de estas empresas.
El sector automotriz es el más importante para Puebla, la cual no se puede dar el lujo de ver que sus dos principales empresas, sufren de inestabilidad, en momento en que es vital que se logre la reactivación económica del estado.
En el caso de Audi, la situación no se ve tan complicada, basta que se logren poner de acuerdo la autoridad municipal y la empresa para que se cumpla con el pago de las obligaciones y se pueda obtener un esquema de beneficio mutuo.
En tanto, en el caso de Volkswagen la situación es más complicada y requiere de que tanto empresa como sindicato, se sienten a dialogar y logren un esquema de pagos para que los trabajadores reciban el dinero de sus utilidades, aunque los empleados deben de tomar en cuenta que la armadora no vive precisamente sus mejores tiempos ante el embate de las marcas coreanas, que han comenzado a dominar el mercado nacional y la pandemia.
El siempre “marrullero” Maurer. Reza un refrán que genio y figura hasta la sepultura y esto pasa con el ex directivo de futbol y ahora diputado local de Morena, Emilio Maurer Espinosa, cuya vida está marcada por el juego “chueco”, el manejo poco transparente de los recursos y la marrullería.
Múltiples son sus anécdotas como directivo del Puebla de la Franja en donde prometió construir el museo de La Franja para ahí exhibir los trofeos ganados por el equipo poblano, con los cuales se quedó de manera ilegal y nunca ha cumplido. Maurer es un hombre sin palabra.
En su paso por Lobos de la BUAP cuando se encontraban en la primera división A, en tiempos del ex rector Agüera, desapareció “mágicamente” 3 millones de pesos que le hizo perdedizos al académico.
Empresarialmente no hay nada más que decir, el tan solo mencionar el apellido de nuestro personaje, es sinónimo de pleitos legales con quienes han tenido la desgracia de ser sus socios.
Ahora, en su etapa como político, Maurer no tenía por qué ser diferente, nunca se ha vuelto a parar por su distrito, no les ha traído ningún beneficio a sus representados y por supuesto, busca a toda costa hacer negocios desde su posición como integrante de la Comisión Inspectora de la Auditoria Superior del Estado, nada más que no ha podido.
Maurer ahora quiere la reelección, porque se dice, es la salvación para los graves problemas económicos que enfrenta, es decir, ya se acostumbró a vivir de la “chichi”.
