No se hagan bolas
Por Ricardo Morales
Las Serpientes
Como lo dijera en su momento el ex presidente, Carlos Salina de Gortari, que nadie se haga bolas, el candidato del PAN a la presidencia municipal de Puebla, será Eduardo Rivera Pérez.
La decisión ya está más que tomada y esto ocurrió la semana pasada cuando el líder nacional del PAN, Marko Cortés, revisó los resultados de tres encuestas realizadas para analizar el caso Puebla, rumbo al 2021, un año electoralmente clave para el albiazul.
Luego de revisar los números, todo quedó claro, Rivera no solo es quien encabeza las preferencias a poco menos de un año para las elecciones, sino además, es quien tiene los mejores atributos y entre esos destaca el tema de su honestidad, lo cual lo blinda ante posibles ataques en su contra por parte de la 4T.
En este sentido destaca el hecho de que las cuentas públicas de Rivera quedaron aprobadas desde hace tiempo, luego de ganarle un proceso jurídico a la anterior legislatura y a la Auditoría Superior del Estado, luego de que habían determinado, inhabilitar a Rivera y también imponerle una multa la cual ponía en riesgo su patrimonio.
Luego de haber derrotado en la batalla jurídica al “morenovallismo”, Rivera encabezó en el 2018 la candidatura del PAN a la alcaldía, pero nada puso hacer ante el “tsunami lopezobradorista” y cayó derrotado en su segundo intento por encabezar el gobierno de la ciudad.
Cortés analizó el esquema de alianzas que se va a establecer para ir al proceso electoral del 2021, con sus aliados de Movimiento Ciudadano y el PRD y ninguno objetó la postulación de Rivera, de hecho Puebla capital será cuota para el panismo, quien deberá de designar al candidato.
La postulación de Lalo pasó ya por el tamiz del gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, quien está a favor de la designación de Rivera, quien es visto como un candidato fuerte, el cual puede ayudarle a la alianza a ganar no solo la capital, sino arrastrar el voto en toda la zona conurbada y coadyuvar a que también se recupere el Congreso local.
Para Alfaro no es desconocida la situación política del estado y de la capital, desde el pasado proceso electoral extraordinario, el gobernador de Jalisco influyó en la designación como candidato del PAN a la gubernatura, del académico, Enrique Cárdenas Sánchez, a quien brindó su apoyo y respaldo.
De hecho, ahí nació la rivalidad con la ahora delegada del CEN de Morena en Jalisco, Yeidckol Polevnsky, quien como dirigente nacional de este partido, le brindó todo su apoyo al hoy gobernador Miguel Barbosa, desde el 2018.
Por eso no es nada raro que Yeidckol haya llevado sus tácticas de provocación y desestabilización a Jalisco, en Puebla ya sabemos cómo opera esta mujer y cuales sus métodos y alcances. Enrique Alfaro tiene ojos y oídos en Puebla en la persona de la ex diputada federal, Grace Palomares.
Pero volviendo al tema de Rivera, la decisión ya está más que tomada, ahora lo que tiene que hacer el futuro candidato del PAN a la alcaldía, es comenzar a sumar a muchos actores políticos poblanos, para ir en una gran frente a la elección del próximo año, en donde seguramente enfrentará al candidato del gobernador Barbosa, Gabriel Biestro, si no es que Morena dice otra cosas.
La clave para el albiazul y para Eduardo Rivera estriba en lograr sumar a todos los que de una u otra forma, se han sentido agraviados por el gobernador, para construir una gran alianza y esa es la principal encomienda que recibió Lao, el comenzar a trabajar en este sentido para llegar fuerte, tanto al interior del albiazul, como fuera de este partido político.
Por eso, a nadie le extraño que hace un par de semanas, Eduardo lanzará a través de sus redes sociales un video en donde conmina a los poblanos a actuar con responsabilidad y en donde critica a la Ley de Educación.
“¿A caso es la pelea, la descalificación del otro o la burla, el mejor camino?”, se pregunta en este video Rivera, quien al mismo tiempo, afirma que hoy Puebla “necesita de dirección y certidumbre”.
La suerte está echada, ahora Lalo deberá de cuidarse para evitar que se busque desgastar su figura, lo cual sin duda va a suceder, por eso resulta importante para evitar divisiones al interior del panismo, que a poco menos de un año para que haya elecciones, ya exista una definición en torno al candidato a la alcaldía de Puebla.
Rivera es un hombre que conoce las necesidades de Puebla, no es nuevo en política, sobrevivió a la persecución del morenovallismo, ya sabe lo que es ganar y lo que es perder. Hoy es un hombre maduro, pero cometería un grave error si se confía, porque la elección del próximo año, para nada que va a ser fácil.
