Choque de trenes; Puebla, entre la espada y la pared
Por Ricardo Morales
Las Serpientes
La empresa automotriz alemana Volkswagen es vital para la actividad económica de la "polis", la ciudad-estado, que es Puebla capital.
Alrededor de la armadora se mueven más de 40 mil fuentes de empleo, directas e indirectas, las cuales generan una buena parte de la derrama económica de la ciudad, recursos que son vitales en medio del grave problema económico mundial.
En otras ciudades del país, principalmente en el norte y en Guanajuato, los gobiernos locales ya otorgaron el permiso para que de manera paulatina, las empresas del sector automotriz reanuden actividades bajo estrictas normas de seguridad, dentro de la “nueva normalidad”.
En Puebla las condiciones de la pandemia no hacen posible el que este sector se reactive, ni siquiera de manera escalonada como lo han hecho en otros estados.
Las cifras de contagios son simplemente alarmantes, más de 300 personas contagiadas en el fin de semana y una centena en estado de gravedad, más cerca de 500 muertes, parecen ser suficiente argumento, para respaldar la decisión del gobernador Barbosa de estar en contra del regreso a las actividades, por parte de la armadora alemana.
El tema es que Puebla difícilmente podrá aguantar económicamente hablando, el estar paralizada en uno de sus sectores más importantes y si a esto se le suma la inactividad en el sector de la construcción y en el turismo, el panorama no puede ser más desalentador para la entidad.
La entrega de despensas y el apoyo ciudadano han sido fundamentales para poder ayudar a muchos de nuestros conciudadanos, que hoy se encuentran en una difícil situación por el cierre de sus fuentes de trabajo.
La semana pasada comentaba que el gobernador Barbosa ha mostrado tener mano firme y no quebrarse ante los grandes intereses nacionales e internacionales, que están detrás de la reactivación del sector automotriz, principalmente de los Estados Unidos.
En este choque de trenes entre la empresa alemana y el gobierno del Estado, la automotriz, ya anunció que interpondrá el recurso de amparo correspondiente, para poder regresar a las actividades y todo augura que puede ganar, pero las consecuencias pueden ser funestas.
El gobernador con el decreto ha buscado dejar constancia de que no va a ser responsable, en caso de que la pandemia se desborde con un número de personas infectadas, que ponga en riesgo, la ya de por si grave situación que se vive dentro del sector salud en Puebla.
Es un auténtico choque de trenes que se vive entre la empresa automotriz más importante en el estado y el gobierno que tiene la necesidad de velar por la seguridad y la salud de miles de familias, con el alto costo social que lleva consigo cualquiera que sea la decisión que se tome.
Abrir significa dejar la puerta abierta a un brote masivo de dimensiones no vistas, no solo en el país, sino en el mundo, pero también el mantener cerrada a la actividad a la planta industrial más importante de la entidad también tiene sus consecuencias. Literal Puebla y su gobierno están entre la espada y la pared.
Las presiones internacionales sin duda van a ser muy fuertes, por si algo pudiera faltar, ayer Volkswagen recibió de nueva cuenta un duro revés jurídico, el cual seguramente volverá a poner en riesgo, las ya de por si endebles finanzas de la armadora alemana.
Un juez alemán determinó que la armadora deberá de indemnizar a un comprador de un vehículo, el cual había sido truqueado con el software el cual disminuía las emisiones reales de contaminantes de las unidades de Volkswagen, lo cual originó un escándalo internacional en el 2015.
Ante esto se espera que sean miles de usuarios, los que tengan que ser indemnizados por esta empresa, tras haber sido engañados al adquirir sus vehículos.
El estado alemán le tuvo que inyectar recursos a esta empresa cuya sede se encuentra el Wolfsburgo, razón por la cual, no va a ser fácil ahora para la armadora, el tener que hacer frente al pago de demandas por varias partes del mundo, principalmente en los Estados Unidos.
Puebla se debate en medio de la grave crisis sanitaria y la crisis económica que ya comienza hacer estragos en la bolsa de miles de familias, las cuales deberán esperar a ver qué es lo que pasa el uno de junio, fecha que el gobierno federal fijo para terminar con la jornada nacional de sana distancia.
Hoy, el subsecretario de salud y zar anticovid Hugo López Gatell, sostendrá una videoconferencia con los 32 gobernadores del país y seguramente habrá noticias luego de esta reunión.
En tanto, Volkswagen se prepara para buscar por la vía jurídica el asegurar su retorno a las actividades.
