La encrucijada de la oposición
Por Ricardo Morales
Las Serpientes
Los más diversos estudios de opinión realizados en Puebla son muy claros, si la oposición se organiza, podrán arrebatarle el poder a Morena en el 2021; pero en caso contrario, si cada uno de los diferentes partidos políticos y actores caminan por su lado, entonces sufrirán una derrota tan contundente, que podría significar el fin de muchos de ellos.
La cosa es muy sencilla, el Partido Acción Nacional y sus dos más viables candidatos Eduardo Rivera o Antonio Gali tienen que articular una gran alianza con el resto de los actores políticos de la entidad formal e informal, que le pueda permitir al que vaya a ser el abanderado, encabezar un gran bloque opositor, que incluya no solo Puebla capital, sino las principales presidencia municipales y las diputaciones locales que estarán en juego el próximo año.
El primer paso para el panismo es ponerse de acuerdo al interior de este instituto político, ya que mientras el comité estatal manejado por Genoveva Huerta simpatiza con la posible postulación del exgobernador Tony Gali, el municipal en manos de Jesús Zaldívar Benavides, se observa que ya tiene candidato en la persona del ex alcalde, Eduardo Rivera Pérez.
La lucha al interior del PAN la deberá de dirimir sin duda la dirigencia nacional de este partido, encabezado por Marko Cortés, y es aquí en donde debe de haber mucha inteligencia por parte de los dos principales aspirantes, para no polarizar.
Rivera lleva mano, porque no tiene problemas de ningún tipo con la actual administración estatal y sus cuentas públicas, quedaron solventadas desde antes de que muriera Rafael Moreno Valle, lo cual lo deja en una situación de ventaja frente a su adversario.
Gali vive su peor año desde que dejó la administración estatal y es víctima de ataques en su contra y en contra de su familia para dejarlo fuera de la contienda, sabedores sus adversarios del peso político que tiene el ex mandatario.
De hecho, se sabe que Gali ha buscado tener acercamientos tanto con el PAN como con Movimiento Ciudadano, para que lo hagan candidato a diputado federal por la vía plurinominal y desde San Lázaro hacer frente a los señalamientos en su contra.
Si se logra subsanar la aduana interna, el panismo tiene que construir necesariamente con actores nacionales como ya lo hizo en el pasado proceso electoral extraordinario en Puebla y el camino es el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, a quien deben de convencer para que sume sus fuerzas en apoyo al candidato del albiazul a la alcaldía.
El Yunque de occidente (Emilio González “el góber piadoso”), el principal apoyo del gobernador de Jalisco no tiene muy buena relación con el yunque poblano, pero las diferencias pueden quedar subsanadas en pro de ganar Puebla, algo que le interesa mucho al gobernador Alfaro.
El PRD parece ser un aliado con el cual no se tendrá muchos problemas para poderlo sumar, merced a que el grupo de los “Chuchos” tiene cuentas pendientes con el gobernador poblano.
Si se logran salvar estos escollos, la primera parte de la conformación de una buena alianza estará saldada. El siguiente paso deberá ser, el construir con todos los actores políticos locales inconformes, lo cual no se ve insalvable.
Personajes como Fernando Manzanilla Prieto, el rector Alfonso Esparza Ortiz, la propia alcaldesa Claudia Rivera, los diputados locales, José Juan Espinosa y Héctor Alonso Granados, los rectores de las universidades privadas, entre otros actores políticos, deberán ser escuchados y tomados en cuenta.
Pero otro actor muy importante y al cual no se le debe de menospreciar en la coyuntura político electoral que vive Puebla, es al priismo, fuerza que gobierna 80 ayuntamientos en el estado y que tiene en la persona de Blanca Alcalá y Enrique Doger a dos posibles candidatos a la alcaldía poblana, a los cuales tal vez no les gane para ganar, pero si para poder hacer perder y fracturar al bloque opositor.
Una alianza de facto, con este partido político, podría definir el rumbo de la elección, no solo en Puebla capital, sino en toda la entidad y todavía más importante en la conformación del próximo Congreso local.
El priismo tiene presencia regional al interior del estado, lo cual hace sumamente atractivo su apoyo en zonas como la sierra Norte o la mixteca poblana.
Estas son tan solo algunas de las claves electorales que deberemos de vislumbrar en los próximos meses, por supuesto lo primero es superar el tema de la pandemia que azota con intensidad a Puebla y que ha cobrado a múltiples víctimas.
