Los alcaldes de Morena, el verdadero dolor de cabeza del gobernador
Por Ricardo Morales
Las Serpientes
Si algo le debe de quitar el sueño, aparte de la pandemia, al gobernador Barbosa eso es la errática actuación de muchos de los actuales presidentes municipales emanados de su partido político, Morena, quienes siguen pensando que el manto protector del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, les va alcanzar para cómo en el 2018 volver a ganar la elección, sin ningún esfuerzo.
Toda la zona conurbada representa, políticamente hablando, un “foco rojo” para la administración morenista, porque los resultados han sido pocos y la inconformidad en contra de los ediles, crece a poco más de un año de que se celebre la nueva elección para renovar al Congreso local y los 217 ayuntamientos.
Los ediles peor calificados por la población de todo el país se encuentran en el más importante corredor urbano de la entidad, los municipios de la zona conurbada gobernada por Morena, en donde se encuentran San Martín Texmelucan, Huejotzingo, las dos Cholulas, Cuautlancingo, Coronango, Puebla capital y Amozoc, en donde se concentra el 42 por ciento del total del padrón electoral que estará en juego el próximo año.
Creo que cuando al gobernador Barbosa habla de que hay presidentes municipales que se desaparecieron al surgir la pandemia del coronavirus, sin duda se debe de referir entre otros a la presidenta municipal de San Martín Texmelucan, Norma Layón, de la cual nadie ha vuelto a saber desde que se presentó la emergencia sanitaria.
El mandatario estatal y el secretario de Gobernación, David Méndez, han tenido que tomar las riendas en este lugar para evitar que el ambulantaje se desbordara y que el crimen organizado impusiera su ley en este sitio. A la presidenta municipal, nadie la ha vuelto a ver.
Mención aparte se merece la presidenta municipal de Huejotzingo, Angélica “Angie” Alvarado, quien encabeza una de las administraciones municipales más erráticas y más corruptas en la entidad.
La alcaldesa se trae un pleito personal con el diputado local y ex presidente municipal de este lugar, Carlos Morales, quien fue su novio y esto ha sumido al municipio en la ingobernabilidad.
Alvarado tiene nula experiencia y ha dejado en otras manos la administración del municipio y también los negocios, por si fuera poco, ayer se compró un pleito con Antorcha Campesina, organización que se caracteriza por su combatividad, lo cual no augura nada bueno para su gestión, pues seguramente tendrá que hacer frente a los reclamos de este grupo, al cual golpeo el día de ayer, cuando reclamaban la entrega de despensas ante la pandemia.
Las Cholulas son un tema que le debe de preocupar al mandatario, sobre todo San Andrés, en donde la alcaldesa Karina Pérez Popocatl, se peleó con su asesor estrella y vicealcalde, Adán Xicale, luego de que doña Kari corriera a la esposa de Xicale de la Secretaría del Bienestar.
La ruptura es real y Xicale tiene la fuerza suficiente para generar un boquete en San Andrés, que descarrile el proyecto de reelección de doña Kari o la intención también de mantener el control a través de sus incondicionales.
Coronango es una incógnita, poco se sabe de Antonio Teutli Cuautle y de su trabajo al frente de este municipio, es un personaje de muy bajo perfil, al cual poco o nada se le ha visto ante la pandemia y tampoco se sabe de las acciones que ha emprendido a casi ya dos años de su triunfo electoral.
En Cuautlancingo, Lupita Daniel es de lo poco rescatable de la 4T, pues la presidenta se anotó un triunfo al defender los recursos naturales de su demarcación y específicamente el agua potable, ante los intentos de perforar pozos en la zona por parte de Concesiones Integrales.
Esta acción le ganó el apoyo popular y sin duda la va a catapultar para que pueda buscar la reelección el próximo año.
Puebla capital, como ya lo hemos señalado una y otra vez, es todo un reto para el mandatario. La alcaldesa Claudia Rivera ya tomó la determinación de buscar la reelección y tendrá un nuevo choque frontal con el gobernador, quien busca impulsar al líder del Congreso local, Gabriel Biestro.
Pero más allá de quien sea el candidato, hay mucha molestia y desencanto en la cuarta ciudad más importante del país, ante los gobiernos morenistas, lo cual dificultará mucho las cosas para quien sea el candidato a la alcaldía.
No obstante, a todo este panorama, lo que ayuda al gobernador Barbosa y lo puede dejar tranquilo es que en Puebla como en el resto del país no existe oposición, ni PRI, ni PAN, representan peligro alguno para el mandatario.
Quizá el panismo en Puebla capital pudiera darle pelea, si no se divide y llega unido a la contienda a efectuarse dentro de casi un año.
Si el panismo se divide y no logra el consolidar una alianza con otras fuerzas políticas rumbo al 2021, entonces la suerte de la oposición estará sellada y dependerán de manera completa de los esfuerzos de la sociedad civil, por deshacerse de los gobiernos morenistas, pero la verdad es que la empresa luce poco más que imposible. Esto pese a los pésimos gobiernos municipales de la 4T poblana.
