Se tensa la relación entre el Ayuntamiento de Puebla y el Gobierno
Por Ricardo Morales
Las Serpientes
El Ayuntamiento de Puebla y el Gobierno del Estado han iniciado una guerra absurda, en plena contingencia sanitaria, por el control de las fuerzas de seguridad en la capital, que deja muy mal parados a ambos niveles de gobierno.
La situación parece estar completamente fuera de control y eso, que según mis fuentes, el propio secretario de Seguridad Pública Federal, Alfonso Durazo Montaño, quien de acuerdo a versiones, recabadas por este columnista, intervino directamente para detener el operativo, que ya tenía listo la administración estatal, para tomar el control el día de ayer de las instalaciones de la policía municipal.
De hecho, se dice que el secretario de Seguridad Durazo envío a dos personajes para de inmediato comenzar una investigación y verificar si las acusaciones del gobierno del Estado, en torno a que la policía municipal de la capital está infiltrada por el crimen organizado son ciertas.
El hecho es que la ruptura, ya nadie la va a poder evitar, ayer mismo el personal de la comuna fue desalojado de las instalaciones del C5, en control de mando por personal de seguridad de la policía estatal, como una muestra más de que están abiertas las hostilidades.
La alcaldesa de Puebla, Claudia Rivera, se juega mucho de su presente y de su futuro en esta jugada política. La cual está al límite. Si bien es cierto, que su administración no ha dado resultados en materia de seguridad, lo es también, que le asiste el derecho de interponer la controversia constitucional correspondiente, para que sea la Suprema Corte de Justicia, quien determine a quien le corresponde el manejo de las fuerzas de seguridad.
Lo realmente peligroso es que la alcaldesa pudiera correr la misma suerte que el ex presidente municipal de Tehuacán, Felipe Patjane, quien se encuentra preso en el penal de esta misma ciudad, luego de entrar en controversia con el gobierno del Estado.
Sobre su cabeza pende una espada, la cual se traduce en la posibilidad de un cabildazo, para ponerla contra la cuerdas, basta señalar que 6 regidores son adictos al barbosismo y están a las órdenes del gobernador, mientras que la bancada panista, también se les puede sumar en cualquier momento, aprovechando para negociar las cuentas públicas de varios personajes que aún se encuentran en picota.
En este escenario no dude que el aún líder del Congreso local, Gabriel Biestro Medinilla, cumpliría su sueño de convertirse en presidente municipal de Puebla, pues es el hombre de mayor confianza del gobernador Barbosa.
Son momentos de mucho peligro para la presidenta municipal de Puebla, Claudia Rivera Vivanco, quien no dudo ya en recurrir a los aliados en la Ciudad de México, para tratar de pertrecharse ante la andanada política y mediática que amenaza con desbordarse en su contra.
Entre los aliados a los cuales ha recurrido la alcaldesa de Puebla, se encuentra su amigo, César Yáñez, antigua mano derecha del presidente, López Obrador, hasta que su escandalosa boda celebrada en Puebla con la empresaria Dulce Silva, lo arrojó el paraíso del tabasqueño.
Yáñez ha recuperado fuerza, pero no es Yáñez, quien debe de preocupar al gobernador, es su amiga de César, la esposa del presidente Beatriz Gutiérrez Muller, a quien entera este personaje de todos los movimientos que ocurren en Puebla.
Beatriz es el manto protector de la alcaldesa de Puebla, así como ahora el líder nacional de su partido, Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, el cual poco puede hacer, pero moralmente si respalda a la presidenta municipal de la cuarta ciudad más importante en el país.
El enfrentamiento entre ambos niveles de gobierno se antoja de pronóstico reservado, algo que no se había visto, solo cuando Manuel Bartlett y Gabriel Hinojosa, chocaron con motivo de la ley para el federalismo hacendario.
Los próximos días serán claves para definir el futuro de la ciudad capital del estado y de su alcaldesa, Claudia Rivera, en medio de la peor crisis sanitaria del siglo XXI.
