En Tecnológico de Teziutlán, en el 9M, no hubo paro de mujeres por intimidación de la rectora
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
El "negrito en el arroz" en el 9M en el estado de Puebla fue el Instituto Tecnológico Superior de Teziutlán (Itect), en donde todas las mujeres que ahí laboran no se sumaron al paro de "Un día sin nosotras" por el miedo de sufrir represalias de la rectora de ese centro educativo, Arminda Juárez Arroyo, quien se destaca por ser una ferviente morenovallista que ha sobrevivido en el gobierno estatal de la 4T.
La situación de la rectora del Itect es muy peculiar, pues se destaca por tres aspectos muy relevantes: por ser una superviviente del morenovallismo, por su autoritarismo y su insensibilidad frente a los problemas de los estudiantes.
Arminda Juárez Arroyo –en marzo de 2012– fue nombrada rectora del Instituto Tecnológico de Zacapoaxtla y desde esa posición, se convirtió en una importante operadora electoral del morenovallismo, lo cual le permitió convertirse en unos de los principales cuadros de Martha Erika Alonso Hidalgo, cuando esta fue candidata del PAN a la gubernatura en el año 2018.
Para nadie era un secreto que Arminda Juárez y Gustavo Luna Juárez, en su calidad la primera de rectora del tecnológico de Zacapoaxtla y el segundo de Itect, fueron de los principales operadores de todas las campañas electorales del PAN en la Sierra Norte a lo largo del morenovallismo. Poco les importó que fueran señalados por la oposición política de esa época. De tal manera, que en el año 2019, ambos personajes intercambiaron plazas de directivos y de esa forma, Juárez Arroyo llegó a Teziutlán.
Quienes la conocen, dicen que desde el arranque –en agosto del año pasado– del actual gobierno estatal de la 4T, vive en constante tensión por sentir que en cualquier momento la van a remover por su oprobioso pasado y esa condición la lleva a ser autoritaria con los trabajadores del Itect e insensible con los problemas de los estudiantes. Estos son dos ejemplos de ese arratico comportamiento:
Las dos últimas semanas lanzó una campaña intimidatoria contra las mujeres del instituto bajo la advertencia de que solamente podían participar en el paro de labores de la jornada “Un día sin nosotras” si previamente se anotaban en una lista. Quienes ahí laboran, saben que era una trampa para después hostigar a quienes osaran apuntarse.
Cuentan que la rectora sostuvo que la creación de esa “lista negra” era una orden precisa del titular de la SEP, Melitón Lozano Pérez, y que ella solamente acataba la disposición.
Esa versión obviamente no es creíble, ya que fue la SEP tanto a nivel estatal como en el ámbito federal la que mostró mayor tolerancia y apertura a la participación de las mujeres en el paro del 9M.
Por esa razón en el Itect el lunes se vivió una jornada de manera normal. Todos acudieron a trabajar. Sobre todo las mujeres. Por el miedo a una reacción represora de la rectora, quien es una servidora pública fiel a la misoginia morenovallista.
El asesinato de David
La insensibilidad de la rectora del Itect se mide de la siguiente manera:
El jueves 5 de marzo Puebla vivió la movilización más grande de su historia. Más de 150 mil universitarios salieron a las calles a exigir un “Ya basta” a la inseguridad. Paradójicamente, ese día en Teziutlán fue asesinado David Galindo Mariano, un joven de 18 años que estudiaba Ingeniería Industrial en el Itect.
David se encontraba en el negocio familiar, un humilde puesto de frutas y verduras, en donde llegaron a asaltar y como consecuencia de ello le dieron un disparo en el abdomen. Eso provocó su muerte al día siguiente.
¿Cuál fue la reacción de la rectora? Mandó a elaborar una sencilla esquela y fin del asunto. Para ella es más importante salvar su chamba y que no le descubran su pasado morenovallista, que exigir justicia por la muerte de uno de sus alumnos.
Este martes, un grupo de alumnos de la Universidad Pedagógica Nacional salieron a protestar por el asesinato de David Galindo.
La movilización se destacó por la vigilancia policiaca de la protesta, como una manera de intimidar a los manifestantes.
Y porque ningún directivo del Itect estuvo presente. Para ellos no es importante la muerte de un alumno. Es un número más.
