Marcha histórica de universitarios
Por Salvador Ríos
Por varias razones, la marcha que este día realizarán estudiantes de, por lo menos, 29 universidades, marca un parteaguas en las protestas que se habían registrado en la entidad poblana.
A reserva de que se confirme el hecho este jueves, la movilización de decenas de miles de universitarios con un mismo clamor, el de la seguridad y un alto a la violencia, pinta para ser histórica en una entidad, que no se caracteriza por este tipo de manifestaciones.
Ni la orquestada para repudiar al exgobernador Mario Marín Torres con escándalo del Gober Preciso en 2006, ni la que condenaba un fraude electoral en 2018 del morenovallismo parece serán mayores a la que la mañana de este 5 de marzo atraviesa el Centro Histórico de la ciudad de Puebla, con destino a Casa Aguayo.
A diferencia de aquellas, donde había intereses políticos y partidistas claros, que las alentaron, la marcha de hoy es encarnada por universitarios, pero respaldada por amplios sectores de la sociedad que ven en aumento una descomposición social y el grado de inseguridad.
No dudo que la coyuntura actual, donde hay un enfrentamiento explícito entre el gobierno de Luis Miguel Barbosa Huerta y el rector de la BUAP, Alfonso Esparza Ortiz, haya motivado que por lo menos la máxima casa de estudios no hiciera algo por contener las movilizaciones.
Gobernación perdió toda posibilidad de interlocución para pretender inhibir las marchas que el día de hoy nos volverán a poner, como estado, en el escenario nacional y muy seguramente en Colombia, país de procedencia de Ximena y Antonio, dos de los cuatro asesinados en Huejotzingo.
Dudo que un reclamo de estas dimensiones, tras el doloroso asesinato de tres estudiantes de Medicina y un conductor de Uber, se pudiera haber evitado bajo un escenario de cordialidad entre gobierno y universidad, pero pudieron hacer el intento.
Hoy, la administración estatal tendrá que enfrentar un reclamo masivo que exige respuestas a la impunidad en que se vive y lo conducente es que existan compromisos claros, medibles y que incidan en una Puebla más segura. Los discursos sobre omisiones de gobiernos anteriores no deben ser el escudo para justificar la criminalidad del presente.
En un estado donde nos caracterizamos por la apatía frente a los problemas que nos aquejan día con día, es loable que sean los jóvenes los que den el ejemplo de organización, protesta pacífica y aporten propuestas de solución.
Han logrado contagiar a universitarios de otras instituciones que de manera simbólica participarán en la marcha y sobre todo generaron resonancia con la comunidad de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN) que el lunes pasado se plantaron en Palacio Nacional.
Hasta el martes.
Twitter: @elsalvadorrios
