Totalmente disminuido el titular de la SG
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
La forma y el fondo con que se entregó el informe anual del Poder Ejecutivo ante el Congreso, lanzó una señal inequívoca: Fernando Manzanilla Prieto no es un hombre de confianza en el gobierno del estado, ni para ocuparse de las formas institucionales básicas, como es acudir en representación de la administración estatal ante los diputados locales. Lo cual lo coloca en una posición totalmente disminuida, que nunca se había visto en un titular de la Secretaría de Gobernación (SG).
Por otro lado, el que se le haya dado la encomienda a Melitón Lozano Pérez de ser el responsable de entregar el informe –en la sesión pública del Congreso de este domingo–, además de definir ante la prensa el sentido del actual gobierno –planteado como un cambio de régimen que tiene como parte central el combate a la corrupción y la desigualdad social–, es una abierta muestra de la alta confianza que el gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta le tiene a su secretario de Educación.
Seguramente el acto de ayer, por enésima vez, despertará la especulación de que fue un signo que marca la –ya muy cantada– salida de Fernando Manzanilla del gabinete estatal.
Además, se empezará a ver a Melitón Lozano como un prospecto para hacerse cargo de la SG, dado sus habilidades para el dialogo y la negociación.
Una muestra de esos dotes del titular de la SEP, se observa de la siguiente manera: en las tres últimas décadas, ningún gobernador se había reunido con las combativas estudiantes de la Normal Rural Carmen Serdán de Teteles.
Ahora Luis Miguel Barbosa se ha reunido en un par de ocasiones con las normalistas para atender sus demandas de plazas, de mejores condiciones físicas en su plantel educativo y la compra de un vehículo como trasporte escolar. Esto último es muy importante porque la tragedia de los desaparecidos Ayotzinapa, en el año 2014, en mucho se originó porque los muchachos de esa escuela no tenían un medio de traslado, lo cual los llevó a tomar un autobús que a mucho de ellos los llevó a la muerte en manos del crimen organizado.
Esos encuentros fueron posibles por la forma en que ha actuado el titular de la SEP en buscar la conciliación para darle solución a los conflictos del sector educativo.
En cambio, con Fernando Manzanilla en la medida en que pasa el tiempo cada vez está más disminuido y aislado en el gobierno. En mucho, esa condición se debe a que se le ha perdido la confianza.
Manzanilla nunca ha sido orador en un acto oficial del gobierno del estado, lo cual es algo muy significativo ya que tradicionalmente el Secretario de Gobernación es quien hace definiciones sobre proyectos legislativos –planteados desde el Poder Ejecutivo– o difunde la información respecto al actuar jurídico de la administración estatal, como es el tema del retiro de patentes notariales a personajes del morenovallismo.
Otro aspecto relevante es que él no se encarga de la interlocución con los miembros del Poder Legislativo, una labor que siempre se le encomienda al secretario de Gobernación.
Hace mes y medio, esa función se le otorgó al subsecretario de Gobernación, David Méndez Márquez, quien a su vez ayer acompañó a Melitón Lozano al Poder Legislativo a entregar el informe anual de gobierno.
Un hábito que tenía Fernando Manzanilla Prieto es que cada martes, cuando se hacen los llamados “martes ciudadanos”, acostumbraba a hablar con la prensa. La semana pasada se dio a conocer que no dialogaría con los reporteros de la fuente.
Tal vez fue para evitar la incomodidad de hablar de la entrega del informe de gobierno, actividad de la que fue relegado, o es un signo de que pronto podría haber cambios en la SG.
