Pleito con la familia Pacheco provocó el exilio de Estefan en el PRI
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
Un fuerte distanciamiento con miembros de la familia del exgobernador interno Guillermo Pacheco Pulido, es lo que ha llevado a Jorge Estefan Chidiac a autoexiliarse de Puebla y buscar refugio en la dirigencia nacional del PRI, partido que hasta hace unas semanas lo tenía enlistado entre los priistas con un proceso disciplinario abierto y que podían ser expulsados.
Jorge Estefan Chidiac desde finales del año 2018 trabajó arduamente en un par de ocasiones para lograr que Guillermo Pacheco Pulido pudiera convertirse en titular del Poder Ejecutivo de manera interina. El primer intento ocurrió cuando Morena emprendió un litigio electoral contra el fraude en la elección de gobernador del año pasado. Y la segunda vez, posterior a la muerte trágica de la mandataria Martha Erika Alonso Hidalgo Alonso.
Al concretarse ese proyecto se convirtió sin ninguna dificultad en secretario de Finanzas del gobierno estatal. Una posición natural y congruente con su actuar. Sin embargo, entró el cargo de manera acotada, pues se sabe que Javier Pacheco Pensado, hijo del entonces mandatario, acordó con Estefan que él no se haría cargo ni de los contratos ni de las licitaciones de obra pública.
La justificación era sencilla y convincente, de parte de Javier Pacheco, el interinato era un periodo muy corto y no se quería dejar sembradas anomalías en la cuenta pública de ese breve gobierno.
Al paso de las semanas, se dice que Javier Pacheco y funcionarios del gobierno habrían descubierto una larga lista de contratos que comprometían una parte muy importante de las finanzas públicas del Poder Ejecutivo de todo este año y que habían contado con el visto bueno de Jorge Estefan Chidiac.
Dicen que eso enfureció a dos hijos de Guillermo Pacheco, quienes empezaron a lanzar advertencias a propios y extraños, más o menos de esta manera: “Si estás del lado de Estefan, estás en contra de nosotros”.
Ese malestar se extendió al nuevo gobierno, el del mandatario Luis Miguel Barbosa Huerta, en donde se ha dejado sentir el saldo de la errática y abusiva administración del erario poblano a lo largo de lo largo de los siete meses en que Estefan encabezó la Secretaría de Finanzas y Administración.
Al darse el triunfo de Luis Miguel Barbosa Huerta, el 1 de junio de este año, Estefan presumía que iba a ser el primer funcionario estatal en ser ratificado para ocupar la misma posición del gabinete en el nuevo gobierno.
Cuando el equipo de Luis Miguel Barbosa Huerta empezó a conocer el estado financiero del gobierno, las expectativas de Estefan cada semana que pasaba iban bajando. Primero creyó que en lugar de Finanzas optarían por ponerlo en la Contraloría. Luego supuso que iría a Infraestructura. Posteriormente decía que aceptaría ser subsecretario de Egresos.
Y ya iniciado el gobierno actual, albergó la esperanza de que sería nombrado director del ISSSTEP, el instituto de seguridad social de los trabajadores de los poderes públicos de Puebla.
Al convencerse que está totalmente fuera de todo lo que huela a Morena, partido al que tenía programado afiliarse, Estefan Cidiac habría recurrido al grupo político de José Murat, el exgobernador de Oaxaca, para que la abriera una vía de comunicación con Alejandro Moreno Cárdenas, alias Alito, quien es el nuevo presidente nacional del PRI, cargo logrado mediante un fraudulento proceso electoral.
No fue difícil su posible incorporación, que al parecer se va a producir la próxima semana, pues Alito está construyendo su dirigencia con priistas perdedores, sin talento y cuyo único mérito es que son recomendados de José Murat.
Es el caso de Javier Casique Zárate, quien el año pasado llevó al PRI poblano al tercer lugar de la contienda por la gubernatura y ahora, es el encargado de la política electoral priista para supuestamente recuperar Los Pinos dentro de cinco años. De risa.
