Pacheco Pulido. Las enseñanzas del maestro
Las Serpientes
Por Ricardo Morales
Si algo nos deja el breve interinato que encabezó Guillermo Pacheco Pulido es una serie de enseñanzas en el difícil arte de gobernar.
De entrada, que el poder se disfruta, pero también se ejerce, pero en el modelo hay dos formas a elegir: a través del terror (miedo) o a través de la mesura, sin que signifique mano blanda, Pacheco eligió la segunda y por eso conserva a sus amigos de toda la vida e incluso incorporó nuevos.
Su presencia la frente del poder ejecutivo federal quedará marcado por haber terminado con el periodo de incertidumbre generado por el conflicto poselectoral el cual precedió a la muerte de la gobernadora Martha Erika Alonso.
Algunas veces he tenido la oportunidad de compartir la mesa con Pacheco y entonces entendí porque le apodaban “el maestro”, sus pláticas eran verdaderas lecciones de política y de vida, en estos seis meses en que estuvo al frente de la administración pública, comprobé que tenía muy claro el arte de gobernar y de ejercer el poder.
Si alguien le quiere poner peros al asunto me mencionará que la inseguridad rebasó a las autoridades, aunque a favor se puede decir que era imposible en seis meses detener el periodo de descomposición en la cual cayó el estado.
Como ya lo mencioné en una anterior columna, Pacheco Pulido evitó a toda costa que Puebla se siguiera polarizando, en medio de tantos enconos provocados por el conflicto entre morenovallistas y barbosistas.
El también exalcalde y expresidente del Tribunal Superior de Justicia se negó con firmeza a ejecutar cualquier tipo de revancha o de venganza, disfrazada de justicia. Como un maestro, evitó que ambas palabras estuvieran en su diccionario.
Guillermo Pacheco cumplió con un viejo sueño, un anhelo que todo político tiene, el convertirse en gobernador de estado y cumplió cabalmente con la encomienda que se asignó. En unos días se irá, entregará el poder, sin nostalgias.
Pacheco debe ser un ejemplo de cómo hacer política, de cómo evitar las confrontaciones, de cómo se pueden hacer las cosas sin lastimar a nadie, de que la experiencia ciertamente hace la diferencia.
Su familia y sus amigos, lo esperan con la satisfacción de que cumplió con la encomienda. Se cerró el breve ciclo de Pacheco Pulido, pero quedarán para siempre las enseñanzas del maestro.
Guerra de lodo contra el rector. La defensa a ultranza de los universitarios y de sus derechos por la venta ilegal de los Lobos de la UAP por parte del empresario Mario Mendívil, al parecer va a tener sus represalias.
Trascendió que como acostumbra Televisa y sus sicarios, en el programa de Denise Maerker, ya se prepara un sesudo “reportaje” en el cual se busca denostar al rector Alfonso Esparza Ortiz y a la máxima casa de estudios en el estado.
Disfrazado de reportaje, se busca difamar a Esparza Ortiz, al estilo de la casa, y es que el rector afectó los intereses de la poderosa televisora de Emilio Azcárraga Jean y sus negocios en el futbol mexicano.
Los mensajes sicilianos se le han hecho llegar al académico, quien ya dejó en claro que no se va a doblegar ante los intereses de Televisa, por lo que no le extrañe que en breve, se desate una arremetida mediática en contra de esta institución y del rector, para quien está claro que primero son los intereses de los universitarios.
Las derrotas de Polevnsky. Por abrumadora mayoría 167 votos a favor y 16 en contra, la dirigente nacional de Morena perdió una muy importante batalla en el Congreso Nacional de Morena celebrado en la Ciudad de México.
Morena deberá de establecer reglas claras de gestión y operación política en materia interna y electoral, es decir, deberá de acabar con los “dedazos”.
Esto por supuesto se debe de interpretar con un triunfo del senador Ricardo Monreal, en su intento porque Morena juegue con reglas claras en la selección de sus candidatos a puestos de elección popular.
También el Consejo Nacional de Morena destituyó a su representante ante el INE, el regiomontano, Carlos H. Suárez Garza.
