Cierre de campaña de Merino fue el inicio de campaña en Puebla de gobernador de Campeche
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
Las actividades del PRI de este domingo en estricto sentido de la palabra no solamente fueron el cierre de campaña del aspirante priista Alberto Jiménez Merino, sino también se convirtieron en el inicio de campaña de facto de Alejandro Moreno Cárdenas, quien es el gobernador de Campeche y tiene entre sus planes futuros ser candidato a la dirigencia nacional del Partido Revolucionario Institucional. Por esa razón, dicen los conocedores, que el mandatario campechano fue quien habría aportado algo así como la mitad de los asistentes a los actos del tricolor.
Si algo llamó poderosamente la atención en los eventos del PRI, sobre todo en un desayuno masivo realizado un conocido restaurante del Centro Histórico, es que había muchos rostros desconocidos para quienes se jactan de conocer a amplios núcleos de militantes y los líderes regionales del partido. La explicación que al final se encontró de esa situación es que muchos de los asistentes –tal vez la mayoría– sí eran priistas, pero no eran de Puebla sino de Tlaxcala.
Y se especula que los encargados de haber llenado los actos del PRI con pobladores del estado vecino de Tlaxcala habrían sido los operadores políticos del gobernador de Campeche, quien ayer fue uno de los invitados centrales de los actos de cierre de campaña de Alberto Jiménez Merino.
El objetivo de esa supuesta “cargada de tlaxcaltecas” parecía obedecer a dos aspectos fundamentales:
Por un lado ayudar a Alberto Jiménez Merino y la presidente nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu, para que los actos de cierres de campaña en Puebla no se vieran despoblados y fuera notaria la falta de capacidad de convocatoria frente a los adversarios del tricolor: Morena y el PAN, que ayer lograron abarrotar importantes plazas públicas de la capital y de Tehuacán.
Y por el otro lado, que se percibieran las palabras, la imagen, la fuerza política de Alejandro Moreno Cárdenas entre priistas de Puebla y de Tlaxcala, como parte de las labores que está empezando a desplegar el mandatario de Campeche para que sea conocido por las bases del tricolor del país, ya que hasta ahora es un personaje desconocido para la mayor parte de la opinión pública del país.
De ser cierta esa versión de que operadores de “Alito” –que es un mote que le gusta utilizar a Alejandro Moreno–, fueron los que pagaron el alquiler de docenas de camiones que trasladaron a cientos de priistas de Tlaxcala a la ciudad de Puebla, se estaría demostrando que el gobernador de Campeche es intrépido para hacer campaña de manera disfrazada y también para violar la ley, así como las propias normas del PRI.
Se supone que en el PRI existe un acuerdo de que todos aquellos priistas que están interesados en la dirigencia nacional del partido se les pidió –de parte de Claudia Ruiz– que no hicieran labores de proselitismo en los estados en que habrá comicios constitucionales el próximo 2 de junio, como una manera de no contaminar las labores electorales del tricolor con el proceso interno de dicho instituto político, el cual todavía no está bien definido en que forma se va a desarrollar.
Esa restricción ayer fue atropellada por “Alito”, quien acudió a Puebla, en donde habrá elecciones, a exhibirse como líder priista, bajo el pretexto, o mejor dicho el engaño, de que había sido un invitado más del cierre de campaña de Alberto Jiménez Merino.
Lo más grave de esta situación es que se estaría promocionando en actos del PRI que son financiados con recursos públicos.
Por esa razón la presencia de Alejandro Moreno Cárdenas en Puebla, no cayó bien en algunos sectores del PRI nacional.
Trascendió que este día el exgobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, quien dirige la corriente Democracia Interna, va a presentar una queja ante el Comité Ejecutivo Nacional del PRI señalando que el mandatario de Campeche está rompiendo las reglas del partido y que probablemente se estaría promocionando con recursos públicos.
WhatsApp indiscreto
Algunos dirigentes del PRI, sobre todo que laboran en la Secretaría General del partido, deberían ser más discretos. Resulta que ayer por WhatsApp se difundió la orden, o mejor dicho la sugerencia, de que se difundiera “con fuerza” la imagen que al final se reproduce.
El problema es que muchos de quienes siguen conectados a esas cuentas de WhatsApp aunque siguen en el PRI formalmente, en realidad ya están en Morena y a ellos se les envió las fotos en donde se ve como se cometieron actos de vandalismo contra la propaganda del candidato de Juntos Haremos Historia, Luis Miguel Barbosa Huerta.
