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Patjane extravía el rumbo: lleva 7 meses y ya removió a 9 funcionarios estratégicos

Patjane extravía el rumbo: lleva 7 meses y ya removió a 9 funcionarios estratégicos

Cuitlatlán

Por Fermín Alejandro García

En la medida que pasa el tiempo, crece el convencimiento en Tehuacán de que la gestión del edil Felipe Patjane Martínez se encamina a ser el peor gobierno en varias décadas. Una prueba de ello, es que el alcalde lleva 7 meses en el cargo y ya removió a 9 funcionarios de áreas estratégicas y lo ha hecho por ocurrencias, arranques temperamentales y porque simplemente su administración no tiene rumbo, se encuentra extraviada.

Con esos 9 cambios lo único que ha demostrado Patjane es que carece de orientación, de claridad y de sentido común, de quienes deben ser los responsables de los puestos más importantes del ayuntamiento. En ese tenor ha designado funcionarios que son ajenos al cargo que les encomiendan, que vienen precedidos de actos de corrupción o que su designación provoca conflictos de intereses.

El problema mayor de Patjane es que la opinión pública no percibe mejoras en los proyectos de obra ni en la mejora de los servicios municipales. Por el contrario, la seguridad y la limpieza se han vuelto sus dos talones de Aquiles. Y lejos de encabezar un gobierno de izquierda, pues ganó bajo las siglas de Morena, ha incorporado a panistas al ayuntamiento y duplicó su salario personal, pues ahora gana 80 mil pesos mensuales, y los regidores 56 mil pesos al mes, que es una medida que lo aleja de las políticas de austeridad en boga.

Para apreciar el anterior diagnóstico solamente hay que leer el siguiente repaso:

El primer funcionario que dimitió del ayuntamiento de Tehuacán, a 20 días de haber arrancado, fue Ricardo Ocaña, el entonces director del Sistema Operador de Limpia, quien se fue del cargo porque le quitaron las atribuciones para mejorar la recolección de desechos –algo básico– y únicamente se responsabilizaba del área de cobranza.

A ese funcionario lo sustituyó un directivo de la empresa Olimpia, la misma que tiene demandado el ayuntamiento porque en el pasado trienio le rescindieron el contrato del servicio de recolección de basura. Es decir, hay un conflicto de intereses con esa designación. Lo más lamentable de este relevo es que al nuevo encargado le regresaron las funciones operativas, que no tenía el anterior director, y ahora la ciudad de Tehuacán luce sucia, pues el servicio de limpia ha empeorado.

De igual manera, Patjane inició su gestión con un titular de la Dirección de Comunicación Social que se fue de esa responsabilidad sin que nadie supiera las causas. Lo grave es que esa responsabilidad se la otorgaran a José Antonio de la Vega, quien es alguien ajeno a la ciudad de Tehuacán, ya que es un periodista –ligado al PRI– que ha desempeñado su labor en Puebla y San Martín Texmelucan.

Lo cuestionable de esa designación no es que José Antonio de la Vega no conozca Tehuacán, sino que viene con el negro antecedente de que fue el director de Comunicación Social de Rafael Núñez, un político morenovallista que fue edil de San Martín Texmelucan y fue obligado a renunciar por la vinculación que había de la Policía Municipal con bandas dedicas al robo de combustible  y que están ligadas al Cártel Jalisco Nueva Generación.

Un cambio que llamó mucho la atención, es que ayer decidió remover al director de Gobernación, Ricardo Vilchis González, quien llevaba menos de un mes en el cargo, pues en abril pasado había sustituido a René Sánchez Díaz en dicha responsabilidad.

Lo que sorprende no es que en menos de un mes el gobierno de Patjane ha tenido tres directores de Gobierno, que es un área neurálgica en un ayuntamiento, sino que el nuevo responsable de esa área es Marco Aurelio Ramírez, un periodista de la nota roja.

El argumento del alcalde para nombrar a un reportero en ese puesto es que se necesita que la Dirección de Gobernación tenga una buena comunicación con la prensa y la ciudadanía.

Eso demuestra que Felipe Patjane cree que las políticas públicas de gobernabilidad es solamente saber hablar bien con la prensa.

No cabe duda que el alcalde no entiende que el director de Gobierno tiene que ser un funcionario competente para conocer los problemas sociales, para dominar los lineamientos legales para resolver conflictos, con capacidad de dialogo y de negociación, y que conozca la estructura orgánica del ayuntamiento.

Patjane como candidato a edil prometió que en 100 días resolvía el grave problema de inseguridad pública de Tehuacán. Siendo esa su prioridad, ya que ese ofrecimiento le dio cientos de votos, cometió su peor yerro al nombrar como director de Seguridad Pública a un neófito en la materia, al empresario Amin Farjat, quien en 2006 estaba estrechamente ligado a Kamel Nacif Borge, mejor conocido como “el rey de la mezclilla”, quien desató el llamado Lydiagate y actualmente es prófugo de la justicia, ya que pesa en su contra una orden de aprehensión por la tortura psicológica que sufrió la periodista Lydia Cacho de parte del gobierno de Mario Marín Torres.

Como era de esperarse, el desempeño de Amin Farjat fue un rotundo fracaso. La herencia de ese mal funcionario es que actualmente en Tehuacán hay días que ocurren hasta seis asaltos contra empresas y negocios. Las maquiladoras de la región enfrentan una ola inédita de atracos, con pérdidas millonarias.

En abril pasado, supuestamente Patjane dio un “manotazo en la mesa” y removió a 6 funcionarios, todos ligados a la seguridad pública. Para ahora si designar a conocedores de cómo combatir el hampa.

Entre los nombramientos se encuentra Enrique MacDonald Mejía, como nuevo titular del penal de Tehuacán, quien llegó a esa posición con el antecedente de que hace 7 años lo echaron como director del principal centro de readaptación social de Morelos por no pasar las pruebas de control de confianza y por las denuncias que había de graves actos de corrupción en esa prisión.

No cabe duda que con Felipe Patjane pasa lo que decían las abuelitas: “Siente que tiembla y no se pone a rezar”.