Retos luego del debate: Barbosa, afianzar ventaja; Cárdenas, acercarse al primer lugar…
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
Retos luego del debate: Barbosa, afianzar ventaja; Cárdenas, acercarse al primer lugar; y Jiménez, no hundirse más
El debate del próximo domingo ya es un mero trámite, pues en nada va a cambiar la correlación de fuerzas que existe entre los tres candidatos a la gubernatura. A lo mucho, estiman los conocedores, si hubiera algo extraordinario en ese encuentro podría influir en las preferencias de entre el 3 y el 5 por ciento del electorado que va a votar, que es un cambio sin mayor impacto. Frente a ese escenario, el reto que queda en los últimos 13 días de campaña es que Morena y su candidato, Luis Miguel Barbosa Huerta, afiancen su ventaja y demuestren que pueden hacer un buen gobierno.
Mientras que el reto para el PAN y su abanderado Enrique Cárdenas Sánchez, es que deben avanzar por lo menos unos 10 puntos en la intención del voto, que no les va alcanzar para ganar, pero si para construir una oposición fuerte en el siguiente lustro, que permita el surgimiento de un buen contrapeso a lo que podría ser el primer gobierno estatal emanado de la izquierda.
La actual competencia electoral solamente es entre Morena y el PAN, un fenómeno que ocurre por igual en los seis estados del país en que habrá comicios el próximo 2 de junio.
En todos esos estados hay la misma tendencia de que habrá un voto mayoritario a favor de la fuerza política del lopezobradorismo y una debacle del albiazul, que está a punto de perder importantes bastiones como son Baja California Norte –que es la primera entidad que gobernó– y por supuesto Puebla.
En esos seis estados, el PRI registra una crisis similar: se encuentra en tercer lugar en las preferencias electorales y en algunos lugares, de manera sorprendente, el tricolor está en el riesgo de entrar en el terreno de la supervivencia, por la amplia posibilidad de no llegar al 3 por ciento de la votación y tener problemas para conservar el registro como partido político local. Algo inaudito.
Para el caso de Puebla, el PRI no se encuentra en esa condición extrema. Sin embargo, a la actual dirigencia del partido –encabezada por Lorenzo Rivera Sosa y Xitlalic Ceja– y su candidato Alberto Jiménez Merino, les va tocar sufrir el peor resultado electoral del PRI en toda su historia, ya que nunca, ni es sus peores momentos había estado debajo del 18 por ciento de la votación.
Ahora todos los estudios demoscópicos están ubicando al tricolor en un posible resultado que va del 7 al 16 por ciento de los sufragios que se emitirán el primer domingo de junio.
Ante ese escenario, el reto del PRI y de Alberto Jiménez Merino es evitar que el priismo poblano no se vaya hasta el fondo del abismo electoral, que colocaría al tricolor en la ruta estar en riesgo de perder el registro dentro de tres años.
Visto de otra manera, los retos que deben superar los tres candidatos en las próximas dos semanas son los siguientes:
Luis Miguel Barbosa Huerta, conseguir la mayor cantidad de votantes del lopezobradorismo, que por haber sufragado el año pasado por Andrés Manuel López Orador no significa que siempre tengan afinidad, simpatía, confianza, hacia el resto de los candidatos de Morena.
Enrique Cárdenas Sánchez tiene que hacer un esfuerzo extraordinario para recuperar el voto tradicional del PAN, luego de que una parte importante de la militancia panista ha estado alejada de su proyecto electoral. En mucho porque el aspirante no logró del todo conectar con las bases del albiazul, que ven al abanderado como alguien con poca afinidad al perfil tradicional de los políticos de esta fuerza política.
Alberto Jiménez Merino tiene el dilema de frenar la migración de priistas hacia Morena o que simplemente han perdido interés por el PRI, luego de que este partido no ha sabido ser oposición y conservar sus bases. Esa crisis es resultado de que el tricolor en los últimos nueve años se desdibujó como un contrapeso político y se dedicó a ser una agrupación cooptada por el grupo del extinto exgobernador Rafael Moreno Valle Rosas.
