Y los cabecillas, ¿cuándo?
Serpientes y Escaleras
Por: Ricardo Morales
Sin lugar a dudas, la administración que encabeza Tony Gali ha hecho un importante esfuerzo por depurar los cuerpos de seguridad en los diferentes municipios de la entidad, en donde la delincuencia infiltró a quienes supuestamente deberían de velar por los ciudadanos.
San Martín Texmelucan, Ciudad Serdán y ahora Tehuacán, son claros ejemplos de esto.
Los golpes en contra de los policías municipales de estos lugares han sido muy mediáticos y muy espectaculares, pero la gran pregunta es ¿Y los altos mandos? ¿Cuándo caerán?
Y no me refiero solo a los encargados de estos cuerpos de seguridad, secretarios o directores, según sea el cargo en los diferentes municipios, me refiero a los propios presidentes municipales, quienes en teoría, son quienes contrataron a estos responsables en las diferentes áreas.
Creo que el presidente municipal y su cabildo también tienen responsabilidad directa en este tipo de asunto, ya que la ley marca que el alcalde en funciones, someterá al cabildo, el nombramiento del responsable del área de seguridad, es decir, son corresponsables de lo que ocurre en las diferentes demarcaciones.
El clima de descomposición social que vive Puebla es producto precisamente de la terrible reforma realizada en el 2012, mediante la cual se dio paso a la creación de una minigubernatura de 1 año y 9 meses y alcaldías de 4 años y 8 meses.
El terrible experimento es lo que tiene sumida a Puebla en esta cruel realidad y es que, como lo hemos mencionado una y otra vez en este espacio, los presidentes municipales electos, se transformaron en verdaderos pachás, en detrimento de sus respectivas comunidades.
La ampliación del período resultó funesta, porque empoderó aún más a verdaderos caciques y señores feudales, los cuales presumo, en algunos casos se coludieron con el crimen organizado.
Hasta ahora solo el alcalde de Palmar de Bravo ha sido detenido por estar coludido con el crimen organizado y supuestamente existirían señalamientos en contra del edil de Venustiano Carranza, pero no se le ha comprobado nada.
No solo es importante depurar los cuerpos de seguridad pública en Puebla, es vital limpiar a los ayuntamientos de tanta corrupción y precisamente esa será parte de la labor titánica, que deberán de enfrentar los nuevos alcaldes electos.
No va a ser labor nada fácil, el que se limpie a los cuerpos de seguridad pública y se erradique a la corrupción de las administraciones que están por concluir su periodo, menuda tarea van a tener por delante las nuevas autoridades.
Los transportistas defienden el incremento a la tarifa. De acuerdo a la Coordinadora del Transporte, existe una necesidad urgente de incrementar el precio de la tarifa, toda vez que ellos también son ciudadanos y sufren por el incremento de los precios de los productos.
Desde su óptica, los bienes y servicios considerados como de primera necesidad, bien pueden ser considerados como una inversión porque se obtiene un beneficio a partir de ellos.
De acuerdo a la Coordinadora, desde hace casi 8 años la tarifa en Puebla de este servicio es de sólo 6 pesos, con lo que se ubica como la más baja del país; y muy por debajo de la media nacional. Es el único servicio público cuya tarifa ha permanecido congelada. Mientras que otras cuotas y tarifas del sector público como la luz, la gasolina, el gas, el servicio de agua y el impuesto predial se actualizan cada año y algunas cada bimestre o cada mes.
El problema señores transportistas es que más del 90 por ciento de las concesiones, están manos de políticos, quienes ha sido beneficiarios durante varios sexenios.
El hombre-camión, obviamente si se ve en problemas, porque tiene que hacerse cargo de todos sus gastos de operación y por supuesto que se han visto afectados por el tema de la tarifa.
Es obvio que los conductores nunca se ven beneficiados con el incremento a la tarifa, ellos también siguen con las jornadas extenuantes de trabajo por más de 12 horas al volante, lo que explica en una buena parte, los constantes accidentes provocados por el transporte público.
Es tiempo de verdad de profesionalizar y de dignificar, a los conductores del transporte, si es que, como todo parece indicar, se les autoriza incrementar la tarifa.
