López Aguirre y Huerta Yedra, los candidatos a sustituir a Víctor Carrancá al frente de la FGE
Cuitlatlán
Por: Fermín García
Se dice dentro del gobierno del estado que en esta ocasión no hay escapatoria y es cuestión de horas o de días para que formalmente presente su renuncia Víctor Carrancá Bourget, como titular de la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE). La tardanza para hacer oficial la salida del funcionario se debe a que todavía no se decide quien lo va a relevar, para ello ya se tienen dos aspirantes: Armando López Aguirre y Gustavo Huerta Yedra.
El problema para encontrar al sustituto del fiscal general del estado es determinar si, faltando unos meses para que concluya el actual gobierno, es necesario hacer un cambio radical en la conducción de la FGE o dar continuidad a las formas de trabajo que impuso Carrancá.
Si se quiera hacer un cambio profundo en la FGE y sobre todo una limpia de los vicios que han imperado, se tendría que nombrar a Armando López Aguirre, quien actualmente es parte de la Consejería Jurídica del Poder Ejecutivo y es uno de los hombres de confianza del gobernador José Antonio Gali Fayad.
En cambio, si la opción es dar continuidad a las formas de trabajo de Víctor Carrancá, se tendría que designar a Gustavo Huerta Yedra como nuevo titular de la FGE, pues actualmente es el encargado de la Fiscalía de Investigación Metropolitana.
Se dice, que Víctor Carrancá, desde antes de irse de viaje a Sudamérica –lugar en que se encontraba al darse el doble homicidio de activistas del PVEM en la Sierra Norte– ya había expresado su deseo de abandonar del cargo público que ostenta desde el sexenio de Rafael Moreno Valle Rosas.
Pero al mismo tiempo, Carrancá ha retrasado su salida de la fiscalía porque ha luchado para dejar en su lugar a Gustavo Huerta, quien ha sido su brazo derecho, luego de que lo trajo a Puebla –proveniente de la Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México– desde que arrancó la administración morenovallista.
La necesidad que se percibe en Carrancá de dejar su puesto bajo el encargo del veracruzano Huerta Yedra, es para evitar que se destapen escándalos de corrupción y tráfico de influencias que han dominado el trabajo de la FGE.
Sería un grave error del gobierno de Gali y los diputados locales el dejar que la FGE siga en manos del grupo de Carrancá, pues sería un “gatopardismo” con severas consecuencias para la impartición de justicia, la cual se encuentra en su peor nivel de confianza y credibilidad de parte del grueso de la población.
Una condición que ha golpeado con severidad a la campaña electoral de Martha Erika Alonso Hidalgo, la candidata a gobernadora por la coalición Por Puebla al Frente, que en todos los rincones del estado se encuentra reclamos por el crecimiento de la inseguridad y la impunidad.
Visto de otra manera, estos temas han generado un voto de castigo en contra del PAN.
