El calvario de Doger
Serpientes y Escaleras
Por Ricardo Morales
Se acerca ya la Semana Santa y si alguien sabe lo que es ir cuesta arriba ese es el candidato del PRI a la gubernatura de Puebla, Enrique Doger Guerrero, quien ciertamente no las trae todas consigo en esta primera etapa.
El arranque ha sido lento, además de que como lo advertimos, Doger lucha contra varios lastres, uno llamado José Antonio Meade, el candidato a la Presidencia de la República, dos, la marca PRI, la cual está por los suelos y tres, el “bulto” que le pusieron como candidato a la alcaldía de Puebla, el cual es un cero a la izquierda.
Por si fuera poco, Doger no se hizo en ningún momento de la dirigencia del PRI, ni entendió, que debía de haberle arrebatado a Jorge Estefan, el proceso de designación de los candidatos a los diferentes puestos de elección popular que estará en juego el próximo 1 de julio.
Una y otra vez en este mismo espacio lo hemos comentado, Doger no cuenta con una estructura propia y eso evidencia sus carencias, pese a ser un personaje mediático.
El candidato del PRI a la gubernatura no puso a uno solo de los candidatos a presidentes municipales, ni a diputados federales, entonces ¿Cómo diablos pretende ganar? Sus únicas dos posiciones son Sandra Montalvo, que va por la pluri, e Iván Galindo.
Ninguno de los candidatos se la debe a Doger, ninguno de ellos se la va jugar a muerte con él, porque no tienen compromiso, ellos llegaron vía Jorge Estefan y es a él a quien le deben.
Por si fuera poco, Doger anda molesto con el exgobernador, Mario Marín Torres, porque ya descubrió que el exmandatario trae un doble juego, ayuda a Morena, pero también le manda operadores, como Lauro Sánchez, para cubrir las apariencias.
Ha sido tal la molestia del candidato del PRI a la gubernatura que incluso se ha dado a la tarea de sostener reuniones en la Ciudad de México, con la dirigencia nacional de su partido para exponer esta situación y demandar más apoyo por parte de “Clavillazo” y compañía.
Doger también se queja por la falta de recursos, los cuales no han fluido de la forma en que él hubiera podido esperar, no tiene más que lo indispensable y tampoco ha recibido los “apoyos” de los grupos empresariales que veían con simpatía su postulación.
Por eso se fue ayer a la Ciudad de México, a llorar sus cuitas y a ver si por fin Meade se apiada de él y lo deja, por lo menos meter mano en el Comité Directivo Estatal del PRI, en donde ya anunció que habrá cambios.
Doger ve, hasta el momento, desde un muy lejano tercer lugar la disputa entre el morenogalicismo representado por Martha Erika Alonso y Morena, el partido de López Obrador el cual lleva como su candidato a Luis Miguel Barbosa.
La campaña de Enrique Doger de verdad se ve cuesta arriba, pero aun así, reitero, el exrector de la UAP puede ser el fiel de la balanza y al morenovallismo para nada le conviene que el PRI se desfonde ya que cada voto que pierde el tricolor, es casi seguro que pasan a Morena.
La jugarreta. Ni duda cabe que el diseño electoral realizado desde Las Fuentes y Los Fuertes es maquiavélico, la intención es ganar el Congreso local, pero además tener el control total y absoluto.
De ahí que personajes como el aún secretario de Desarrollo Social, Gerardo Islas Maldonado, sea postulado como candidato a diputado local por Nueva Alianza, lo que también deja en claro que el gobierno federal, le dio manga ancha a Moreno Valle para meter mano tanto en el Verde como en el partido Turquesa.
Esto quiere decir que sus cuatro propuestas o por lo menos dos de sus propuestas, por la vía plurinominal Mónica Rodríguez y Marcelo García Almaguer, van a estar en la próxima legislatura.
Dicho de otro modo, habrá algo más que sobre representación en el Congreso local, pero disfrazada, pues el PAN no ganará con carro completo las 26 diputaciones y abre la posibilidad de que entren alrededor de 30 diputados morenovallistas puros, disfrazados de otras fuerzas políticas, como el caso de Islas, más el Verde y solo el PRI y Morena podrán ser oposición real. Increíble.
Es decir, en los distritos en donde pierda el PAN, quien gane lo hará con otras siglas, pero para efectos será lo mismo y anote los casos de Izúcar, donde Nueva Alianza ganará con Islas, y Teziutlán, en donde el ¿priista? Víctor Díaz Palacios puede ir por el Verde, pero aun así quien gana es Moreno Valle y además al perder dos distritos abre la posibilidad de meter al gran perdedor de su partido y tal vez una u hasta dos posiciones más. Genial.
